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Prensa
> Tengo Derecho > Editorial 17 de julio de
2004
AMIA:
10 años de impunidad
para responsables y encubridores
Cuando falta menos de un día para que se
cumplan 10 años del atentado a la AMIA, un manto de impunidad cubre todavía no
sólo a los responsables de la masacre, sino también a quienes dirigieron en
los '90 una investigación confusa, tramposa y que prácticamente no llegó a
nada.
Mañana, a las 9.53, los familiares de los 85
muertos, los más de 300 heridos, y la sociedad toda no tendrán una respuesta
de quién puso una bomba en la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina
en Buenos Aires, aquel 18 de julio de 1994. Tampoco sabremos, aunque de a poco
empiece a conocerse, quienes fueron los ejecutores del plan de encubrimiento.
La masacre de la AMIA fue uno de los tantos
hechos de impunidad de los '90, que vinieron a engrosar esa Impunidad Madre
originada en los crímenes de la dictadura. Ya por entonces la palabra
"impunidad" empezaba a usarse en el discurso político y mediático
argentino; dos años antes había ocurrido el atentado en la embajada de Israel
y nada se sabía. Aún hoy, nada se supo.
Pero quienes gobernaban entonces tenían el
poder del Estado para investigar, las herramientas para buscar a los culpables
profundizando la pista del a conexión local, que apenas quedó en un reducidor
de autos preso y un grupito de policías implicados. Nada más. Eso es lo que
investiga el juicio que comenzó hace 4 años y que todavía no dictó
sentencia.
En el medio, se pagaron 400 mil dólares al
mecánico Telleldín para que involucre a policías bonaerenses, lo que fue
filmado por una cámara oculta y mostrado por la televisión. Aún así, a la
vista de toda la sociedad, el juez Juan José Galeano, el que consintió ese
pago ilegal, siguió llevando la investigación hasta el año pasado. Una
vergüenza que aún puede subsanarse.
Mañana habrá en todo el país un reclamo de
Justicia. Es el reclamo no sólo de un grupo de familiares, no sólo el reclamo
de una comunidad religiosa, sino el reclamo y la exigencia de todas las personas
que piden vivir en un mundo libre de odio, de antisemitismo y de xenofobia.
Mañana será un día para decir, una vez más: Juicio y Castigo.
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