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Prensa
> Tengo Derecho > Editorial 14 de agosto de
2004
Uruguay, a la
vanguardia en salud reproductiva
Mientras en la Argentina se ven lejanos tanto el debate en torno al aborto como la simple posibilidad de pensar en una política de salud al respecto, en nuestro país hermano de Uruguay ya se avanza en torno a la protección de las mujeres que deciden tomar esa decisión personal y privada.
Esta semana, el ministerio de Salud uruguayo aprobó una suerte de "manual de instrucciones" para que los médicos puedan asesorar y ayudar, en su condición de protectores de la salud, a las mujeres que estén pensando o ya hayan realizado un aborto.
Dado que una de las palabras principales de la salud es la prevención, esta iniciativa partió de un grupo de médicos del hospital público más importante de Montevideo, que estaban cansados de ver cómo se incrementaban la cantidad de muertes de mujeres que llegaban al hospital luego de hacerse un aborto precario.
Este normativa apunta a una cuestión sanitaria y además social, ya que se busca una contención de la paciente, y saca el problema de la cuestión meramente policial, dado que todavía el aborto es ilegal en Uruguay, al igual que en Argentina y muchos países de Latinoamérica.
Cabría imaginarse la posibilidad de que este tipo de iniciativas se vean en la Argentina, en donde la tasa de mortalidad materna por casos de aborto es mucho mayor a la de Uruguay: 43 muertes por cada cien mil nacimientos en Argentina; mientras que en el país hermano la cifra baja a 28.
Pero claro, en Argentina, mientras en su principal provincia se reciben dos o tres casos por día de mujeres que deben ser atendidas en hospitales por abortos mal practicados, se prefiere discutir si los candidatos a la Corte Supremsa son o no abortistas, como si la diferencia ideológica que eso implica fuera una cuestión objetable.
La normativa aprobada en Uruguay esta semana apunta además a brindar información a las pacientes, cuando muchas de ellas no la tienen. En estos casos, nada es peor que la ignorancia. Se busca que la mujer sepa los riesgos de un aborto mal practicado, las alternativas para la adopción o los métodos anticonceptivos.
Uruguay aparece así a la vanguardia de Latinoamérica en la promoción de la salud reproductiva. Un ejemplo de un chiquito, que debiera ser copiado por los grandes.
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