Prensa > Tengo Derecho > Editorial 9 de abril de 2005

La salud también es un Derecho Humano


Un tema que suele estar relegado en la discusión sobre Derechos Humanos es el de la salud. Generalmente, como sucede con la temática de educación, suele quedar reducido a la lucha de los trabajadores por dignas condiciones de trabajo. Y no va más allá.

Esta jueves que pasó, se conmemoró el Día Mundial de la Salud, en cumplimiento de una resolución de las Naciones Unidas de 1948. En Argentina y en muchos países de Latinoamérica, se tomó como una jornada de protesta, de exigencia por un acceso igualitario de toda la población a un servicio de salud.

Los convocantes a esta jornada del 7 de abril concibieron a la salud como un derecho humano esencial, que tiene como pilares una vida digna, empleo en condiciones saludables, accesos a servicios básicos como agua de calidad, una vivienda confortable, educación pública para desarrollar ciudadanía, buena alimentación, medio ambiente sano y servicio de atención de salud accesible.

No es poco, ¿no?. Principalmente si tenemos en cuenta el interés específico de este año en los reclamos, que fue la salud de la madre y el niño. Y aquí también tenemos bastante para hablar.

En todo el mundo muere una madre y 20 chicos por minuto por causas prevenibles o evitables. En la Argentina, la mortalidad infantil sigue siendo alta, a pesar del optimismo que el gobierno expresó esta semana por su descenso: 15 chicos muertos por mil nacidos vivos de promedio es una cifra alta para un país que se jacta de tener cierto desarrollo en infraestructura hospitalaria; al menos en lo que hace a edificios. Ni que hablar de las desigualdades de ese número entre Formosa y Buenos Aires, por citar ejemplos extremos.

"Políticas de salud" es un concepto que debiera ser recuperado. Algo comienza a hacer este gobierno cuando sostiene una postura firme en torno a la salud reproductiva, prescindiendo de preconceptos morales o religiosos y otorgándole al Estado un rol activo en defensa de la salud de la población.

Sería bueno que esa misma postura firme se extendiera a las "otras saludes".

En este sentido, la creación de un Seguro Social universal para todos los argentinos sigue siendo una tarea pendiente. Este acceso a la salud debería estar basado por el principio a la ciudadanía o residencia y no por el privilegio de tener trabajo en blanco o poder pagarlo en el mercado.

En definitiva, reclamar salud como Derecho Humano es darle a una temática olvidada un lugar preponderante que resulta merecido y necesario.

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