|
Prensa
> Tengo Derecho >
Editorial 1 de octubre de 2005
Nueva
ley sobre derechos del niño y el adolescente
La
sanción de una nueva ley de derechos de los niños
y adolescentes es un paso adelante en la protección
de los más chicos.
El
Congreso nacional sancionó esta semana una norma
que deroga la vieja Ley de Patronato, redactada por el legislador
conservador Luis Agote en 1919. Es decir, que la problemática
de los niños y los adolescentes se regía en
ciertos aspectos, y principalmente en la ciudad de Buenos
Aires, con una ley que tenía 86 años de antigüedad.
Se
la llamó entonces ley sobre el Patronato de Menores
Abandonados y Delincuentes, un nombre que es una síntesis
perfecta de cómo es el sistema: el chico abandonado
y desprotegido por su familia, tratado igual que un chico
que entra en conflicto con la ley penal.
Esta
arcaica mezcla de conceptos subsiste en la actualidad ya
que, contrariamente a la Declaración Universal de
los Derechos del Niño, los chicos desprotegidos son
encerrados por el Estado en instituciones que marcan para
siempre su futuro.
El
espíritu de la nueva ley, apoyada por los organismos
de Derechos Humanos, es entender al niño y al adolescente
como sujeto de derechos y no como un objeto, tal cual era
hasta ahora, cuyo destino era definido discrecionalmente
por un juez.
Es
decir, que por primera vez se entiende al niño y
al adolescente como con derecho a la educación, la
salud, el desarrollo social, la cultura, la recreación,
el juego y la participación ciudadana.
Así,
como dice uno de los artículos, la falta de recursos
materiales de los padres, no autoriza al Estado a la separación
del chico de su familia. El fin ahora es brindarle asistencia,
y no desarraigarlo de su familia, sus amigos y su ambiente
social.
El
Congreso creó además esta semana la figura
del Defensor de Niños, Niñas y Adolescentes,
quien tendrá a su cargo el velar por la protección
de esos derechos.
Ante
tantas buenas nuevas, resta esperar lo de siempre: que la
ley se desarrolle en todos sus aspectos y que el Estado
brinde todos los medios necesarios para que las garantías
que prevé esta nueva ley, se cumplan en la realidad.
|