Prensa > Documento presentado por la APDH La Plata en el Foro Social

FORO SOCIAL MUNDIAL
El avallasamiento de los derechos
sociales por el capitalismo

Presentado por la APDH La Plata en el Foro Social Mundial en Argentina, realizado entre el 22 y el 25 de agosto de 2002 en Buenos Aires


INTRODUCCIÓN

Todo incumplimiento de los derechos económicos, sociales y culturales viola el derecho a una vida digna, que es algo esencial en el respeto a los derechos humanos.

El actual orden económico y social mundial constituye un sistema de saqueo y explotación ejercido por los países poderosos sobre el 75% de la población mundial. ARGENTINA durante diez años vivió una fantasía que permitió que el sector de los intereses económicos concentrados se enriqueciera de modo obsceno y el sector medio tuviera acceso a comodidades de las que había gozado menos anteriormente. El sector más pobre del pueblo siguió hundiéndose sin que se levantaran demasiadas voces de protesta.

La "primavera" de la clase media no fue gratuita. Nos vimos despojados como nación, habiéndose vendido al mejor postor nuestras riquezas, violándose la soberanía. La primavera se acabó, la fantasía se diluyó y hoy nos encontramos con una realidad que asfixia a los sectores medios y que desangra día a día a aquellos que menos tienen, los que históricamente han sido olvidados: los trabajadores y sectores humildes.

Los sueldos son cada vez más indignos, se degradan día a día -30 % en pocos meses- y el fantasma ya corporizado de la cifra creciente de desocupación amenaza con hacerlos desaparecer. Esta amenaza, que es funcional al sistema, se convierte en un cepo que tiende a desmovilizar a los trabajadores, en la justa lucha por su mejora, temiendo engrosar las ya gruesas filas de desocupados. Este temor, concomitantemente, es aprovechado por las patronales que ejercen una explotación cada vez mayor.

Aquel quien ha sido declarado prescindente, debe enfrentarse de manera violenta a un presente que ignora su pasado y le cercena su futuro. Lo han convertido en un número más que engrosará estadísticas, despojándolo ya por completo de su condición humana. Abandonado por el Estado que le niega el acceso al trabajo, a la salud, a la educación y los demás derechos económico-sociales, queda excluido. El hambre y la miseria lo acechan, es la víctima de aquellos que conquistaron y saquearon a naciones por doquier, de quienes crearon un neocolonialismo con la complicidad genuflexa del poder vernáculo, en una perversa conjunción de intereses antipopulares.

Según estadísticas oficiales, casi el 50% de la población se encuentran bajo la línea de pobreza, y esta es la verdadera violencia, la de un sistema excluyente donde un grupo reducido goza de todos los privilegios separados de los más pobres por una vergonzosa brecha de 47%. Es la transferencia de los sectores asalariados a los sectores de privilegio más salvaje de los últimos 50 años.

Haremos una breve referencia a dos de los derechos económico-sociales avasallados

EDUCACIÓN

Cuando hablamos de los niños y adolescentes observamos que enormes cantidades de ellos son excluidos desde su propio nacimiento haciéndolos terriblemente vulnerables. Son las víctimas de este sistema inequitativo que hace que solamente vivan un presente ,injusto y doloroso robándoles toda posibilidad de un futuro de crecimiento. Nuestra escuela pública, laica y gratuita está siendo acosada continuamente. El recorte en educación expulsa por su condición de pobres a miles de chicos robándoles su derecho a aprender. Las políticas de gobierno castigan a los hijos de todos aquellos que están siendo devorados por este orden cada vez más injusto. Los gobernantes contemplan inmutables los niños descalzos y con hambre, no puede educarse aquel concurre a clase con hambre y con frío.

Según los datos de UNICEF de abril de este año más del 50% de los chicos que empiezan el nivel medio no lo finalizan. Por el otro lado se ha perdido del sentido de la educación como factor de movilidad social. Los datos que se consignan a continuación han sido extraídos del informe de UNICEF:

  • Alrededor de 6 millones de niños y adolescentes viven en hogares pobres, es decir, 53 por ciento de los 11 millones de menores de 18. El trabajo infantil entre menores de 14 años afecta a más de 250 mil niños en el ámbito urbano, pero sumando el trabajo infantil rural podría llegar a 500 mil.

  • En las áreas urbanas entre los adolescentes de 13 y 17 años que trabajan el 41,5 por ciento asiste a la escuela, mientras que el 58,2 por ciento no va.

  • El 22 por ciento de los adolescentes del nivel básico está fuera de la edad establecida. En las provincias ese indicador oscila entre el 12 por ciento y el 38 por ciento.

  • En el nivel medio, la sobre edad supera el 34 por ciento de la matrícula nacional. En Salta la sobre edad llega al 57 por ciento y en Formosa al 51,6 por ciento.

  • Más del 50 por ciento de los estudiantes comenzaron el nivel medio y no lo terminaron.

  • El promedio país de repitencia es de 9 por ciento, duplicando a los del nivel básico obligatorio. Esta cifra crece hasta el 17 por ciento en Jujuy, Río Negro y Tierra del Fuego.

  • Casi el 40 por ciento de los que trabajan abandonan los estudios y el 13,8 por ciento la continúa pero con retrasos, mientras que el 63,4 por ciento de los que no trabajan asisten sin retraso y sólo un 3 por ciento abandona.

  • Sólo el 69 por ciento de los que tienen actividad laboral media y el 57 por ciento con alta actividad no han repetido.

  • El 27 por ciento con actividad laboral alta repitió una vez, mientras que entre los que no trabajan el índice es de 13 por ciento.

  • Medido por nivel de ingreso, los de mayor ingreso tienen un 90,5 por ciento de tasa de escolarización, los de ingresos medios de 80,4 por ciento y los de más bajos ingresos, de 70,1 por ciento."

Según Siempro, organismo que depende de la Presidencia de la Nación en nuestro país hay doce millones y medio de menores de 18 años. El 70 por ciento de ellos son pobres (8.600.000) esto implica que 7 de cada 10 chicos no cubren sus necesidades básicas. Más de la mitad de los chicos que se encuentran debajo de la línea de pobreza son indigentes (4.400.000)

SALUD

Si existe algún sector altamente sensible a las políticas erráticas, ese es sin duda el sector salud. ¿a qué denominan los hombres que detentan el poder, políticas sanitarias?, ¿dónde está el concepto de Hombre, atravesando esas políticas?

Enfermar es la resultante de una complejo entramado donde se entrecruzan factores ambientales (polución, condiciones de higiene y salubridad), de vivienda ( ausencia de red cloacal, agua potable, de aislamiento térmico, etc.), de condiciones socioeconómicas que no permiten una alimentación suficiente y balanceada, como así también de vestimenta que no aisle del frío en forma adecuada, por ejemplo. El ser humano no puede ser comprendido sino desde una visión integral, donde cuerpo y psiquis forman un todo indisociable.

El mundo se nos presenta entonces entre lo que podemos y lo que no podemos, entre lo que debemos y no debemos, entre el deseo y la prohibición. Y en ese mínimo margen de acción el sujeto se debate, el estrés se apodera de él y lo acompaña como fantasma que posibilita múltiples trastornos. A sociedades más marginadas, más vulnerables se encuentran mayores factores y riesgos psicológicos de contraer la enfermedad.

La enfermedad está atravesada también por factores socioculturales, sociales (violencia familiar, separaciones que generan angustias y dolor psicofísico), como también la falta de expectativas, de horizontes ciertos por falta de trabajo o inestabilidad en el mismo, así como de tareas rutinarias, agobiantes, que produce frustración.

En el marco de estos conceptos las políticas de salud debieran contemplar en primera instancia todos los aspectos que hacen a la prevención, que como señalamos no es solamente la vacunación y condiciones de higiene, sino principalmente, todo lo que hace a infraestructura y servicios. Así, deja de señalarse al Bacilo de Koch, como responsable de la tuberculosis y pasa a ser simplemente "un comunicador", un señalador de condiciones socioeconómicas de injusticias y marginalidad,

Vivir en un estado de derecho no es poca cosa, de hecho el camino para lograrlo ha quedado sembrado de luchas, muertes, desapariciones, ausencias, dolor; y todos volvimos a soñar cuando las tan ansiadas urnas "no estuvieron tan guardadas", como los dictadores que se apropiaron del poder por la fuerza, nos quisieron hacer creer. Y así, empezamos a depositar nuestros votos, a elegir a nuestros representantes, quienes, poco a poco, fueron alejándose de las promesas de las campañas electorales, a violar el contrato social suscripto con el pueblo y...continuaron con las mismas o similares políticas públicas. Fue un "cambio de collar, pero el mismo perro".

En los tiempos de violencia sistematizada en que nos toca vivir, estamos atravesados por redes de poder que interpretan al hombre como objeto y no como sujeto, invertir esa realidad es nuestra lucha, nuestro compromiso y nuestro desafío como sociedad, para que podamos inducir al giro en las políticas que conduce a millones de seres a la miseria y a la degradación.

CONCLUSIÓN

Cuando los diversos sectores del pueblo luchan por sus derechos y realizan peticiones, manifestaciones y marchas, o cortan una calle para hacerse escuchar, reciben el apoyo solidario de todos. Los organismos de derechos humanos siempre los han acompañado. Pero el Estado, entonces, pasa de la violencia económica -un verdadero genocidio para la niñez, con 100 niños muertos por día- a la violencia criminal de las fuerzas de seguridad.

El círculo es perverso: el pueblo, empujado al hambre, lucha; y cuando lucha -legítimamente y de manera pacífica en la calle- otra vez la violencia, ahora a través de la represión indiscriminada y el asesinato, pretende acallar su reclamo.

Los organismos de derechos humanos tienen una doble responsabilidad: la de acompañar al pueblo en sus legítimas demandas, y defender institucional y jurídicamente a las víctimas de este avasallamiento de los derechos económicos-sociales.

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