Encuentro en Salta


El juez de Salta puso un telefóno 
para que llamen los
"aparecidos"

El juez de primera instancia Miguel Medina es quien lleva el Juicio por la Verdad en Salta. Y su labor ha dejado bastante que desear.

Una de las cosas que hizo fue implementar el procedimiento de hábeas data, lo que hace más oneroso el proceso ya que, por ejemplo, los testigos deben pagarse el viaje.

"Esto además es una traba, puesto que nosotros pedíamos el procedimiento penal, que es muy amplio en cuanto a las facultades investigativas de penetrar en archivos, practicar allanamientos", dice Mara Puntano, abogada de los organismos de Salta.

Medina es el juez que ordenó la represión a los piqueteros en mayo pasado y es apoderado del gobernador Juan Carlos Romero. La causa cayó en sus manos ya que la Cámara Federal se declaró incompetente. 

Luego de meses de hacer dormir la causa, el magistrado hizo lucir sus dotes de "gran investigador", y pidió ayuda a la sociedad. "En una forma de aplicar un maquillaje a su inacción, mandó un comunicado de prensa, diciendo que todos los familiares y todas las personas que tuvieran algún conocimiento sobre los desaparecidos se acercaran al juzgado", relata Puntano.

El juez Medina habilitó un teléfono para hacer denuncias. Pero allí llaman personas que están vivas y que, sin embargo, Medina no llama a declarar.

"Nosotros decimos que nos embarra la causa, puesto que en vez de hacer lugar a la lista de más de 80 personas desparecidas de Salta que los organismos han suministrado, él pone (en el expediente) a los que llaman por teléfono", dice Mara Puntano.

El procedimiento es simple: a tantas fojas, el juez escribe: "Juan Pérez llamó para avisar que no está desaparecido". Claro que, en Salta, ya todos sabían que Juan Pérez no estaba desaparecido.

"En Orán hemos logrado que una 
calle lleve el nombre de un desaparecido"


David Leiva, abogado de Salta

"En las provincias del norte hubo una especie de legitimización social de los represores", dijo David Leiva.

Hermano de un desaparecido, Leiva presentó el 10 de marzo de este año un escrito para que la justicia federal salteña investigue qué pasó con tres desaparecidos. Así nació el Juicio de Salta.

Para el abogado, sin embargo, las cosas no son fáciles. Vive en Orán, a 800 kilómetros de Salta capital, y le cuesta coordinar el trabajo con Mara Puntano, su compañera en esa ciudad. Más cuando el juez Miguel Medina se niega a establecer un día fijo de audiencias, lo que permitiría organizar mejor el trabajo.

Leiva recordó también que en Orán "hemos logrado que una calle lleve el nombre de un desaparecido" (Mario Luna).

"Buscamos el nombre de un militante, el de uno de los infinitos héroes que componen la historia de un pueblo", añadió el abogado


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