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Directiva > Documento a 27 años de La Noche de los Lápices
1976 - 16 de septiembre - 2003
Difundido el 16 de
septiembre de 2003
Un 16 de
septiembre, hace veintisiete años, fueron secuestrados, torturados y
desaparecidos siete estudiantes secundarios que luchaban por el boleto
estudiantil y que, como los 30 mil desparecidos, y junto a un pueblo
organizado y movilizado, peleaban por una Argentina más justa.
La
represión no se desató porque sí. Las clases dominantes necesitaron
el golpe y el terrorismo de Estado para poder imponer sus reglas de
juego. Para poder aplicar las recetas del neoliberalismo era preciso
aniquilar toda forma de organización y resistencia popular. Los
gobiernos seudo-democráticos que se sucedieron luego perfeccionaron
el modelo de entrega y exclusión, profundizando el genocidio
social.
Es
por eso que a tus viejos les bajan el sueldo o los dejan sin laburo.
Es
por eso que a tus profesores les pagan con monedas.
Es
por eso que tu colegio se cae a pedazos.
Es
por eso que si te enfermás, te jodés.
Es
por eso que te persigue la policía.
Es
por eso que los pibes se mueren de hambre.
Es
por eso que los viejos están condenados a la pobreza.
Es
por eso que los asesinos de nuestros compañeros están libres, y
hasta en muchos casos les seguimos pagando un sueldo o una jubilación.
Pero
este pueblo demostró que no se resigna, que se rebela; que se
organiza y se moviliza para seguir peleando.
Por el trabajo, el salario, la salud y la educación para todos; por
el fin de la impunidad.
La
resistencia no se detuvo durante la dictadura, y creció a medida que
el saqueo avanzaba. La represión siempre acompañó al intento de
imponer políticas antipopulares; es la respuesta de los poderosos
ante el descontento y el reclamo de un pueblo que - como se demostró
el 19 y 20 de diciembre del 2001 - no se deja someter por el terror.
Un año atrás, participó de este acto Mabel Ruiz, la mamá de
Maximiliano Kosteki, asesinado en Avellaneda junto a Darío Santillán
el 26 de junio del 2002. Ella, como muchas otras madres, salió a la
calle a pelear tras los sueños de su hijo. Mabel murió hace pocos días;
pero ella está con nosotros. En cada acto de rebeldía, en cada
jornada militante, están con nosotros todos los que cayeron luchando,
y está cada uno de los que han sido y son víctimas de la maldita
policía del gatillo fácil. Y están todos los que se resisten a
bajar los brazos. Y está un pueblo entero haciendo la historia de su
dignidad. Cada compañero caído, cada injusticia que se repite,
reafirma la voluntad de dar pelea y la necesidad de encontrarnos para
continuar este camino:
-
Porque la anulación de las leyes de Punto Final y Obediencia
Debida fue resultado de la lucha, pero los genocidas de la dictadura
siguen libres.
-
Porque
los responsables de los asesinatos de nuestros compañeros en la
resistencia popular, y de los más de 1300 muertos por el gatillo fácil
desde el ’83 hasta hoy siguen libres.
-
Porque los grupos económicos que se beneficiaron con el
proyecto que implementó la dictadura siguen siendo el principal
enemigo de todo intento de construir una verdadera democracia.
Porque
sólo la justicia popular puede terminar con la impunidad, y porque la
fuerza del pueblo está en la organización y la movilización,
tenemos que seguir construyendo la unidad que nos permita hacer
realidad la Argentina que soñaron los compañeros
que hoy estamos recordando: una Argentina en la que tus viejos tengan
laburo y un salario digno, en la que los trabajadores sean dueños de
la riqueza que producen con su esfuerzo y sus hijos tengan las
escuelas que necesitan, en la que nadie esté condenado a la miseria y
a la enfermedad por la pobreza, y en la que la seguridad no esté en
la mano dura de los asesinos de las fuerzas represivas, sino en el
ejercicio activo de la soberanía popular.
-
JUICIO Y CASTIGO EFECTIVO A LOS
GENOCIDAS DE LA DICTADURA Y A LOS RESPONSABLES DE LA REPRESIÓN Y EL
GATILLO FÁCIL.
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DESPROCESAMIENTO Y AMNISTÍA A TODOS LOS LUCHADORES POPULARES.
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BASTA DE HAMBRE, MISERIA Y DESOCUPACIÓN; POR SALUD,
EDUCACIÓN Y TRABAJO PARA TODO EL PUEBLO.
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