El
Consejo de Presidencia de la Asamblea Permanente por
los Derechos Humanos La Plata , reunido en su sesión
anual del mes de noviembre y luego de debatida
ampliamente la situación de los Derechos Humanos,
expresa:
·
El
proceso de lucha por obtener Verdad y Justicia para
los crímenes de la dictadura ha avanzado notablemente
en el último período, cambiando el escenario en el
que esa lucha se desarrolla. No obstante, a la hora de
analizar resultados, se aprecia que sólo hubo dos
juicios en 2006 y tres en 2007. Ello marca la
imperiosa necesidad de que los poderes del estado
hagan efectiva la decisión política de llevar
adelante estos juicios con la profundidad y la
celeridad imprescindibles y obtener condenas mientras
haya represores con vida para cumplirlas.
·
La
distribución de la riqueza sigue siendo una deuda
pendiente. A pesar del progreso de algunos índices,
el crecimiento no refleja su ritmo en el desarrollo
humano y social. Por el contrario, el grueso del
ingreso sigue siendo apropiado por los sectores más
concentrados gracias a un regresivo sistema tributario
y el trabajo precario y en negro sigue perjudicando a
gran parte de la población. Los enormes retrocesos
experimentados en este sentido durante la dictadura,
la crisis alfonsinista, el menemato, el aliancismo y
el 2001/2002, ubican a nuestro país tan lejos de los
niveles de 1974, que se requieren pasos firmes y
decididos para recuperar al menos en parte la riqueza
apropiada a los trabajadores. El tan difundido
crecimiento de los últimos años dice con total
claridad que el momento de la distribución es ahora.
·
Preocupa
nuevamente la situación de las cárceles de todo el
país. Las saludables iniciativas que en su momento
generó la sentencia de la Corte Suprema en el caso
“Verbitsky” no parecen haber superado una primera
etapa de morigeración de las normas más retrógradas.
Pero sin haber avanzado en la real adecuación del
sistema punitivo a los estándares vigentes en materia
de derechos humanos. En este sentido resulta imperioso
denunciar una vez más que en la provincia de Buenos
Aires la prisión preventiva sigue siendo la regla y
no la excepción, como marca la Constitución y que,
como consecuencia, las cárceles son antros de tortura
y muerte y no centros para la reeducación.
·
La
insoportable ausencia de Jorge Julio López nos marca
que los esfuerzos han sido insuficientes, los recursos
puestos al servicio de su búsqueda no han dado
resultados y que el esclarecimiento de su desaparición
requiere desafiar y desmontar bolsones de poder que aún
funcionan en clara vinculación con estructuras del
estado.
Estos
señalamientos –elegidos entre tantos que ocupan
nuestra atención- resultan imprescindibles frente al
inminente recambio de autoridades que han prometido
soluciones a los problemas más importantes del país.
Esas
autoridades deben recordar siempre que la única
legitimación posible para un gobierno es la vigencia
irrestricta de los derechos humanos.
La
Plata, Noviembre de 2007.