|
|
|
Juicio
por la Verdad
|
|
12
de abril de 2006
|
|
Describen
brutal régimen de torturas en Pozo de Banfield.
Sergio
Ibáñez declaró que los trataban como basura humana:
“Era todo palo y electricidad”.
LA
PLATA.- Tres
testigos declararon hoy en el Juicio por la Verdad ante la
Cámara Federal de La Plata. En primer lugar fue citada
Victoria Rojas, vecina del matrimonio formado por María
Concepción Aiub y Ricardo Caielli, secuestrados de su
vivienda el 20 de junio de 1977 alrededor de las 7 de la
mañana. La mujer declaró haber escuchado “tanto ruido,
tantos tiros, tantas bombas”, que se refugió debajo de
la cama con sus dos hijos pequeños, de donde manifestó
no haber salido hasta horas de la tarde.
A
las restantes preguntas formuladas por el tribunal contestó
“no sé nada” en más de veinte oportunidades. Resultó
evidente que la testigo estaba invadida por el miedo,
particularmente cuando sobre el final de la audiencia el
querellante particular Juan Martín Aiub, sobrino de la
pareja, relató que en entrevistas privadas los testigos
del hecho habían mostrado más conocimiento sobre el
mismo que el manifestado en la audiencia.
A
continuación Carlos Alberto Garaña Morales, primo de la
desaparecida Blanca Nieves Garaña Morales, expuso ante el
Tribunal el relato que escuchó de sus familiares acerca
de la desaparición de su prima, quien fue secuestrada el
7 de junio de 1977 de la sede del Museo “Dardo Rocha”,
frente a la Plaza Moreno de nuestra ciudad. Según el
relato, en esa madrugada dos autos de policía la sacaron
del Museo, sin poder aportar más datos, ya que durante
todos los años transcurridos desde el hecho la buscaron
infructuosamente sin obtener jamás información alguna.
El
último testigo de la fecha fue Sergio Ibáñez, quien
recorrió cárceles y centros clandestinos entre 1976 y
1989. Ibáñez fue detenido en la Asociación de
Periodistas de Buenos Aires, donde trabajaba, días antes
del golpe de estado. Lo trasladaron a su casa, donde tenían
recluída a su esposa embarazada, su hija pequeña y su
suegra. Allí se apoderaron de lo que el testigo calificó
como “botín de guerra”:desvalijaron la casa y lo
obligaron a transferir valores como precio por la libertad
de su familia. Recorrió varios centros clandestinos,
siempre encapuchado y siendo torturado, no pudiendo
individualizar ninguno de ellos a excepción del Pozo de
Banfield, cuyo régimen calificó como brutal: “era todo
palo y electricidad”. Según lo que escuchaba en el
lugar, era el comisario Etchecolatz quien estaba a cargo.
En
cambio, fue más preciso con respecto a su cautiverio en
la ciudad de Mar del Plata, donde individualizó como
torturadores a los policías Díaz Aguirre y Lukevicius,
así como el comisario Maiti.
Mientras
Ibáñez circulaba por distintos centros de detención, le
formaron varias causas judiciales que tramitaron ante el
Juzgado Federal de Mercedes, a cargo primero del Dr. Jiménez
y luego de la destitución de éste, a cargo del Dr. Juan
Orlando Gallo. Ambos manifestaron, a su turno, que “tenían
orden de condenarlo”.
A
preguntas de la representante de la APDH LA PLATA, declaró
haber estado también en Superintendencia de Seguridad
Federal, donde el trato “era malísimo”.
Finalmente,
luego de haber recorrido diversas cárceles del país, Ibáñez
fue indultado en 1989 por el presidente Carlos Menem.
De
las audiencias de hoy participaron los camaristas Alberto
Ramón Durán y Julio Víctor Reboredo, el Fiscal General
Carlos Dulau Dumm, el Defensor Oficial Jorge Cozzi, la
Dra. Marta Vedio de la Asamblea Permanente por los
Derechos Humanos La Plata y el Dr. Emanuel Lovelli, de la
Asociación Abuelas de Plaza de Mayo.
|