"Hasta
hace poco tenía las vendas", reveló un sobreviviente de
la represión ilegal Mario
Antonio Castro declaró que estuvo secuestrado en el verano
de 1977. Ademas, dos hermanos declararon por un desaparecido
de la empresa YPF. Por Francisco
Martínez y Vanina Wiman (Secretaría de Prensa)
Castro no pudo reconocer a sus captores: "Jamás
me saqué la venda. Si no, «cobraba»".
(Imagen de TV).
LA
PLATA.- "Hasta hace poco tenía las vendas. Y
las puedo aportar. El pañuelo se me perdió".
La frase fue pronunciada por el ex detenido-desaparecido
Mario Antonio Castro, que declaró hoy en el Juicio
por la Verdad, y que informó que tenía posiblidad
de entregar esos elementos a la Justicia como prueba del
cautiverio.
Castro estuvo secuestrado poco más de dos semanas,
desde el 31 de enero de 1977 cuando fue capturado en su
lugar de trabajo, una fábrica de Villa Elisa, en
un operativo en el que participaron represores que se movilizaban
en siete automóviles.
En
ese momento, el hombre tenía actividad política
como militante en el barrio "La Fortaleza",
de esa localidad del norte platense, y también
era delegado en la empresa en la que trabajaba.
El
ex detenido-desaparecido relató que tras ser secuestrado,
lo llevaron en un primer momento a un lugar "céntrico",
en el que estuvo poco más de dos horas, que podría
ser la Brigada de Investigaciones de La Plata.
Después,
pasó algo más de dos semanas en otro lugar,
en donde fue torturado. Durante el desarrollo de la audiencia,
se intentó establecer cuál era ese sitio,
en el que estuvo encerrado en una celda "con 15 personas".
Castro no lo pudo describir porque lo mantuvieron todo
el tiempo con los ojos tapados: "Jamás me
saqué la venda. Si no, «cobraba»",
indicó.
También
señaló que "comíamos a medias"
durante el cautiverio, y no pudo aportar apodos o identificar
a los represores. "Ellos no tenían nombre",
expresó.
En
la audiencia, se intentó establecer con precisión
en qué lugar estuvo secuestrado Castro. Por momentos,
se pensó que estuvo en el Destacamento de Arana.
Pero
entre los pocos datos que recordaba, el sobreviviente
mencionó que una vez lo subieron por una escalera
y lo sacaron "a tomar aire" a una terraza. Esto
desorientó, ya que esa práctica no era habitual
en Arana. Igualmente, Castro reconoció en un plano
"algunas cosas que son aproximadas", sobre las
dependencias del Destacamento.
Para
más precisiones, los jueces le preguntaron qué
ruidos se escuchaban. "El único ruido era
el bullicio de ellos hablando y el de las baterías
que cargaban para torturar", contestó el testigo.
Señaló
además que mientras él estuvo secuestrado,
en ese lugar se torturó "a un chico de 12
años". También dijo que compartió
el cautiverio con un policía, de apellido Cea,
de quien dijo que trabajaba en el Comando Radioeléctrico
de City Bell.
Antes
de liberarlo cerca de un arroyo de la periferia platense,
los represores le trajeron a un detenido para que hablara
con él. Era "Pelé Carmona", un
hombre al que conocía de la militancia barrial.
"Este
es el responsable de tu secuestro", le informaron
los represores. "Él me dio un abrazo y esa
fue la despedida. Ese chico no apareció nunca",
recordó el sobreviviente.
En
otro tramo del testimonio, Castro señaló
que, cuando lo secuestraron, los represores hallaron su
carnet de delegado gremial, en el que había guardado
la foto de un militar presuntamente asesinado en Tucumán
en 1974.
"Era
un teniente Cáceres. Yo lo conocí en los
'60 en el RIM 22, de San Juan, cuando hice el servicio
militar. Tenía un buen recuerdo", explicó
el ex detenido. Y agregó: "Cuando me enteré
de su muerte, recorté el diario y guardé
la foto. (Los represores) me decían que yo lo había
matado".
Desaparecido
de YPF
En
tanto, declararon dos hermanos del desaparecido Oscar
Rubén Abarzúa. Rodolfo y Dora Abarzúa
contaron que Oscar fue secuestrado el 14 de diciembre
de 1976, a la salida de su trabajo, en la sección
"Alkilación" de la Destilería
YPF de La Plata. Estaba esperando el tren en la estación
del Hospital Naval, frente a la refinería, cuando
un Ford Falcon se acercó: Allí lo
levantaron y se lo llevaron, indicó hoy su
hermano Rodolfo.
"No
sabíamos a dónde ir a averiguar", señaló
Dora, que junto a Rodolfo fue a la Base Naval de Río
Santiago con la esperanza de que le dieran algún
dato. "Dijeron que me deje de joder porque me iba
a pasar lo mismo que a él", recordó
a su turno Rodolfo.
Según
los hermanos del desaparecido, la ex esposa de Oscar,
Paulina Gregui o Grelli, también está desaparecida.
Además,
otra de las hermanas Abarzúa fue secuestrada, aproximadamente
tres meses después de la desaparición de
Oscar. Se trata de Elda Nelly, quien relató ante
la CONADEP su cautiverio y torturas en un centro clandestino
que no pudo identificar.
Por
la desaparición de Oscar Abarzúa ya declaró,
en diciembre de 1999, otro de sus hermanos, Omar.