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Juicio
por la Verdad
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20
de abril de 2005
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"Oscura
y confusa" declaración
de un ex policía en la causa Mariani
La
Justicia consideró que un ex bombero que estuvo
en el ataque a la casa Mariani-Teruggi fue reticente al
declarar sobre el operativo en el que desapareció
la beba Clara Anahí.
Por Vanina Wiman
y Francisco Martínez (Secretaría de Prensa)

El
ex policía Ricardo Arias pidió que no
le preguntaran "cosas puntuales" del ataque
a la casa Mariani-Teruggi. (Foto: F. Martínez) |
LA PLATA.- Un ex policía
del cuerpo de Bomberos de la Policía provincial realizó
hoy en el Juicio por la Verdad una declaración "oscura
y confusa", según la consideración de
los jueces de la Cámara Federal, lo que le valió
un eventual procesamiento por falso testimonio.
Ricardo Ismael Arias, un ex oficial inspector de 48 años,
declaró en la causa que investiga la desaparición
de la beba Clara Anahí Mariani, ocurrida el 24 de
noviembre de 1976 durante un operativo en el que participó
el ex policía.
En la primer audiencia
del año, el ex policía Arias se mostró
reticente para responder preguntas sobre el procedimiento
y se escudó en que "pasaron más de
20 años", para justificar su falta de memoria.
El abogado de la familia Mariani, Juan María Ramos
Padilla, pidió al Tribunal que se le inicie un
proceso por falso testimonio. Luego de un cuarto intermedio,
los jueces Antonio Pacilio y Leopoldo Schiffrin resolvieron
proveer esa solicitud "ante la oscuridad y confusión
de lo declarado".
El ex policía se
desempeñó como oficial ayudante en el cuerpo
de Bomberos entre el 19 de abril de 1976 y el 22 de julio
de 1980. Hoy, reconoció haber participado del procedimiento
de calle 30, en el que las fuerzas conjuntas bombardearon
la casa del matrimonio Mariani-Teruggi: "Fui con
una ambulancia, con un chofer; íbamos de apoyo",
dijo. Pero enseguida agregó que "todo el hecho
concreto no lo recuerdo" y pidió a los jueces
que no le preguntaran "cosas puntuales".
El testimonio de Arias
fue dudoso en varios puntos, en particular cuando fue
interrogado sobre la desaparición de Clara Anahí
Mariani, quien tenía tres meses en ese momento.
En un primer momento, Arias dijo que, estando en la puerta
de la vivienda después de concluido el operativo,
vio a un bombero que sacaba algo dentro de una bolsa de
plástico. "Era una cosa quemada. Me dijo que
era una nena. Aparentemente estaba muerta porque estaba
carbonizada", manifestó. Aseguró que,
aunque tenía muy vívido el recuerdo del
episodio, no podía decir quién era la persona
que se lo mostró.
No me acuerdo todo
al detalle se atajó el policía.
Son fogonazos que tengo.
¿Y
en el fogonazo no está comprendida la cara del
que se lo mostró? le preguntó el juez
Schiffrin.
No respondió
el testigo.
El abogado Ramos Padilla
señaló que, si Arias estaba afirmando que
se trataba del cuerpo de Clara Anahí, entraba en
contradicción con varios testimonios de personas
presentes ese día que vieron que la niña
era sacada con vida del lugar, y le pidió más
detalles. El testigo, entonces, empezó a atenuar
sus dichos. "Disculpe la comparación, pero
en realidad no sé si era una nena o un perro. No
podría distinguir", llegó a decir.
El ex policía dijo
que tampoco recordaba quién era su jefe en el cuerpo
de Bomberos en ese momento, ni quién le ordenó
que fuera al operativo de calle 30.
Estos datos confusos, sumados
a la afirmación de Arias de que vio en el patio
de la vivienda "varios cadáveres carbonizados",
hicieron que las preguntas giraran en torno a la magnitud
del incendio que supuestamente ocurrió en la vivienda
después del operativo.
En un principio, el ex
policía aseveró que se trataba de "focos
chicos de incendio" y "libros que se quemaban".
Ramos Padilla le preguntó si con un incendio de
esas características era posible que una persona
resulte carbonizada. "Y... si estaban sobre el fuego,
sí", respondió dudoso. El juez Schiffrin
cuestionó esa afirmación: "La gente
no se va a echar sobre libros ardiendo". Luego de
varias rondas de preguntas, Arias seguía sin dar
datos precisos sobre las dimensiones del incendio ya que,
según él, no lo había visto de cerca.
"Es reticente, no
tengo ninguna duda, miente", sostuvo Ramos Padilla,
al solicitar a la Cámara que se denuncie a Arias
por falso testimonio.
El representante de la
Unidad Fiscal Federal, Hernán Schapiro, adhirió
a la postura de los abogados de la familia Mariani: "(Arias)
no puede desconocer la magnitud del incendio, estaba a
30 metros, es inverosímil". Añadió
que "los rasgos de un cuerpo humano y uno animal
son total y absolutamente diferentes" y que el ex
policía "siendo un bombero estaría
capacitado para diferenciarlos".
Tras un cuarto intermedio,
el Tribunal resolvió acceder en parte al pedido
de Juan María Ramos Padilla y remitir la declaración
de Arias a un juzgado de primera instancia.
"Pienso que no
hubo un gran incendio"
También declaró
José Venditti, un vecino del barrio en el que vivían
los Mariani, y que fue amigo de Daniel desde chico.
El testigo ratificó
una declaración que realizó hace unas semanas
en la fiscalía, y en la que señaló
que hacia 1980 una vecina de la casa de calle 30 le comentó
que "tras el ataque, se retiró de la vivienda
a una nena que estaba con vida, envuelta en una manta".
En aquel testimonio agregó
que esos dichos "vienen a ratificar comentarios que
tuve en fecha previa, que decían que la nena había
salido con vida" de la casa.
Venditti dijo hoy en la
audiencia que, luego de ocurridos los hechos, "dejé
de pasar por ahí. Como muchos de mi generación,
yo estaba siendo perseguido".
Igualmente, expresó:
"Pienso que no hubo un gran incendio. Hubiesen aparecido
grietas y afectado a la estructura de la casa".
Añadió que
en 1976 vivía junto a la casa de María Isabel
Chorobik de Mariani, la abuela de la niña, quien
logró salvarse de un allanamiento ocurrido en la
vivienda, ubicada en 21 y 44, la misma noche del 24 de
noviembre.
"Allí se violentó
el portón de entrada a los tiros. Entraron, rompieron
todo y saquearon. Supongo que buscaban a Daniel",
relató Venditti.
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