"Él
le enseñaba a la gente a
hacer veredas, a salir del barro" La
esposa de un desaparecido dijo que su marido fue secuestrado
en su trabajo en un laboratorio de Capital Federal. Contó
que estuvo secuestrado en la Superintendencia de Coordinación
Federal y en batallón "Domingo Viejo Bueno", de Monte
Chingolo. Por Vanina Wiman
y Francisco Martínez (Secretaría de Prensa)
Cordero
buscó a su marido por todos lados. "Un
señor (en la casa de Gobierno) me dijo que
reconocía que «se les habían ido
las cosas de las manos»".
(Foto: F. Martínez).
LA
PLATA.- "Él le enseñaba a la gente a
hacer veredas, a salir del barro", expresó hoy
la esposa de un desaparecido en el Juicio por la Verdad,
al recordar a su marido secuestrado en 1976, que había
sido propuesto como delegado por sus compañeros de
trabajo.
Luisa Exaltación Cordero declaró sobre la
desaparición de Lorenzo Gerardo Gerzel, quien fue
secuestrado el 16 de noviembre de 1976 en los laboratorios
Lepetit, en Capital Federal, donde trabajaba. "Los
secuestradores se presentaron como de (la Superintendencia
de) Coordinación Federal y de la comisaría
48º, dijeron que estaban autorizados y se lo llevaron",
narró hoy la testigo.
Gerzel
fue visto detenido en Coordinación Federal por
Jorge Leiva, un amigo y vecino suyo del barrio, que trabajaba
en esa dependencia policial, y que hoy está fallecido.
"Él me dijo que vaya y que me presente, para
que me lo dejaran ver y me dijeran por qué estaba
rememoró la esposa del desaparecido.
Me atendieron por una ventanita, me dijeron 'acá
no se tiene a nadie detenido' y cerraron la ventanita".
Cordero
calculó que fue a principios de 1977 que se enteró
que su marido había sido visto también en
el Batallón de Arsenales "Domingo Viejo Bueno",
de Monte Chingolo. A través de una vecina, supo
que una mujer de apellido Abraham había estado
detenida con Gerzel en ese regimiento. "Estaban en
un sótano y los tenían sentados en el piso.
Él se quitó el saco y se lo puso a ella
en la espalda", describió hoy la testigo.
Nunca
pudo obtener más datos de aquella joven: "Ella
no podía venir a decirme todo esto porque estaba
amenazada", aclaró.
Gerzel
militaba en la Juventud Peronista: "Iba a los barrios
cuando no trabajaba, para enseñarle a la gente
a hacer veredas, a salir del barro, porque a él
le gustaba que la gente progrese", recordó
hoy su esposa, y agregó que sus compañeros
de trabajo en Lepetit "lo querían muchísimo
por su forma de ser y querían que fuera delegado,
pero él nunca aceptó".
Cordero
contó que "el día que se lo llevaron
a mí me confirmaron un embarazo de dos meses. Tengo
una hija de 27 años que está acá
presente".
La
esposa del desaparecido hizo varias gestiones para dar
con el paradero de su marido. "Un día llegué
hasta la Casa de Gobierno. Hablé con un señor
que no sé quién era y que me dijo que reconocía
que 'se les habían ido las cosas de las manos'
", señaló.
Pocos
testigos
Las
primeras audiencias del Juicio por la Verdad de
este 2005 vienen aportando poca información
al proceso judicial, dada la escasa cantidad de
testigos que se presentan a declarar. Hoy se marcó
el récord: una sola persona. En la primer
jornada de audiencias del año, el 20 de abril,
declaron dos personas; en la siguiente, tres, y
en los miércoles subsiguientes, la cifra
se mantuvo en dos. Aunque la Cámara viene
citando a muchas personas para que declaren cada
miércoles, el principal motivo de las ausencias
parece ser el fracaso de las citaciones o la poca
anticipación con que se realizan.
Una de las gestiones fue un habeas corpus tramitado en
Capital Federal. La testigo contó que el recurso,
sorprendentemente, disparó una investigación
de la Justicia. "Yo no sé si la Fiscalía
me tuvo lástima o qué, pero averiguó
por su cuenta", indicó Cordero. De esas indagaciones
surgió que un policía llamado Ricardo García
fue quien entregó a Gerzel al Ejército.
La investigación se detuvo en ese punto: "Pudieron
averiguar hasta que llegaron al Primer Cuerpo (del Ejército)
y ahí tuvieron que parar", afirmó la
testigo.
La
Unidad Fiscal Federal pidió que se remita copia
de la declaración de Luisa Cordero al Juzgado Federal
Nº 3 de Capital Federal, a cargo del juez Daniel
Rafecas, que está instruyendo la causa penal sobre
los delitos cometidos bajo la órbita del Primer
Cuerpo del Ejército, en donde figura el caso de
este desaparecido.