|
Causas
penales contra genocidas |
|
1
de febrero de 2005
|
|
La
Fiscalía pidió la detención e indagatoria de 15 ex
agentes del Servicio Penitenciario
Se
trata del ex jefe del SPB Fernando Guillén, el ex director
de la Unidad 9 Abel Dupuy y el ex agente Ramón
"Manchado" Fernández, además de otros 12
represores del Servicio que actuaron en esa cárcel y en el
centro clandestino "La Cacha". El fiscal Franco le
imputa hasta 44 casos al grupo de la U9 y 172 casos al
conjunto de represores del campo que funcionó en Lisandro
Olmos.
Ver
además
Unidad 9: APDH La Plata solicitó
las
detenciones de Dupuy y "Manchado"
Fernández
(13-08-04)
Unidad
9: dos fiscales pidieron
la
nulidad de las leyes de impunidad
(21-08-03)
Crous
denuncia el circuito de CCD de
La Plata y pide capturas (27-03-03)
Por Vanina Wiman y Francisco Martínez (Secretaría
de Prensa)
LA PLATA.- La Unidad Fiscal
Federal que investiga los crímenes del Terrorismo de Estado
pidió hoy la detención e indagatoria de 15 represores del
Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), en el marco de dos
expedientes que investigan los delitos cometidos en la
Unidad Penal Nº 9 de esta ciudad y en el centro clandestino
de detención conocido como "La Cacha".
Los escritos, firmados por
el fiscal federal Sergio Franco y presentados ante el juez
Humberto Blanco, incluyen al ex titular del SPB durante la
dictadura, Fernando Guillén, a dos ex jefes de la U9 —los
prefectos Abel David Dupuy y René Jacinto Parenti— y al
agente Ramón "Manchado" Fernández, señalado
como torturador por los ex detenidos del penal. También se
imputa a otros siete agentes penitenciarios de esa cárcel,
y a cuatro que actuaron en "La Cacha".
|
Unidad
9
Imputaciones
|
Fernando
A. Guillén
Jefe del Servicio Penitenciario (1976-1983):
* autoría mediata de 44 casos de torturas
* autoría mediata de 9 homicidios
* partícipe necesario en 7 de privaciones
ilegítimas de la libertad
* partícipe necesario en 2 casos de aplicación de
tormentos
|
René Jacinto
Parenti
Jefe de la Unidad 9 (26/12/75-13/12/76):
* autoría mediata de 13 casos de torturas
|
Abel David Dupuy
Jefe de la Unidad 9 (14/12/76-18/06/80):
* autoría mediata de 39 casos de torturas
* autoría mediata de 9 homicidios
* partícipe necesario en 7 privaciones ilegales de
la libertad
* partícipe necesario en 2 casos de aplicación de
tormentos.
|
Ramón
"Manchado" Fernández
Guardia de la Unidad 9 (25/04/77-29/05/79):
* autoría material o partícipe necesario de 6
casos de torturas
* co-autor o partícipe necesario de 1 homicidio
* co-autor o partícipe necesario de 3 privaciones
ilegítimas de la libertad
|
Raúl Rebaynera
Guardia de la Unidad 9 (28/02/77-18/06/79):
* autoría material o partícipe necesario de 7
casos de torturas
* co-autor o partícipe necesario de 1 homicidio
* co-autor o partícipe necesario de 3 privaciones
ilegítimas de la libertad
|
Raúl Ceferino
Videla
agente del Servicio Penitenciario; sin datos
sobre su destino
* debe ser indagado por su presunta participación
en torturas y homicidio de un detenido.
|
Catalino Morel
guardia de la Unidad 9 (1975-1985)
* debe ser indagado por su presunta participación
en torturas y homicidio de un detenido.
|
Raúl Oscar
Ferrer
médico de la Unidad 9 (1968-1992)
* se le imputa partipación en el homicidio
agravado de un detenido.
|
Jesús Lorenzo
Herrera
médico de la Unidad 9 (1973-1980)
* se le imputa partipación en el homicidio
agravado de un detenido.
|
Enrique Leandro
Corsi
médico de la Unidad 9
* se le imputa partipación en el homicidio
agravado de un detenido.
|
Carlos Domingo
Jurio
médico de la Unidad 9
* se le imputa partipación en el homicidio
agravado de un detenido.
|
En la presentación
correspondiente a la U9, Franco consideró a los once
represores responsables "prima facie" de decenas
de casos de privación ilegal de la libertad, torturas y
homicidios de detenidos ilegales alojados en esa cárcel
durante la última dictadura cívico-militar (ver recuadro).
La APDH La Plata ya había
pedido al juez Blanco, en agosto del 2004, que detenga e
indague a Dupuy y a Fernández, sin obtener respuesta.
Hoy, la Fiscalía adhirió a esa solicitud y la amplió,
agregando a otros nueve represores: el coronel Fernando A.
Guillén (ex titular del SPB), René Jacinto Parenti (quien
precedió a Dupuy en la jefatura del penal), los agentes Raúl
Aníbal Rebaynera, Raúl Ceferino Videla y Catalino Morel y
los médicos Raúl Oscar Ferrer, Jesús Lorenzo Herrera,
Enrique Leandro Corsi y Carlos Domingo Jurio.
El fiscal Franco consideró
en su solicitud que "el Estado Terrorista funcionó con
aceitados mecanismos de conexión entre las fuerzas de
seguridad y, en este esquema, no puede ignorarse la conexión
del Servicio Penitenciario Bonaerense con las autoridades
militares".
Para fundamentar la
imputación del ex jefe del SPB como autor mediato de los
delitos cometidos en el penal, el fiscal sostuvo que
"Guillén no pudo desconocer la situación existente en
la Unidad 9, mucho más cuando esta última era, para esa época,
un conspicuo centro de detenidos políticos, con sede en la
misma ciudad en la que se encuentra ubicada la Jefatura del
Servicio".
Y añadió: "Esto
significa que, de manera similar a Dupuy y Parenti, para que
se cometieran todos los delitos señalados, Guillén debió
haber prestado su asentimiento o al menos no haberse opuesto
a ello". Guillén, coronel del Ejército Argentino, fue
jefe del SPB mientras duró la dictadura, desde 1976 hasta
1983.
La Fiscalía aplicó a
Guillén el mismo criterio de imputación que a Parenti y
Dupuy: "Debido a su grado y ubicación en la cadena de
mando, poseía claro dominio sobre los hechos en cuestión,
a través del aparato organizado de poder al que pertenecía".
En ese esquema, señaló Franco, "la responsabilidad
aumenta a medida que se asciende en la jerarquía".
Por otra parte, la
presentación fiscal imputa también —como autores
materiales o partícipes necesarios— a agentes
penitenciarios que ejecutaron la política represiva dentro
del penal, y a médicos del SPB que prestaban servicios allí.
El pedido de la Fiscalía
se apoya en gran medida en las declaraciones testimoniales
brindadas en el marco de esta causa penal y en los elementos
de prueba reunidos durante las audiencias del "Juicio
por la Verdad", en las que numerosos ex detenidos
relataron las condiciones inhumanas de detención que
vivieron, las torturas que sufrieron y los numerosos casos
de detenidos que eran asesinados a la salida de la cárcel.
Cuatro represores
identificados de "La Cacha"
En la segunda presentación,
el fiscal Franco pidió la detención de cuatro represores
identificados del centro clandestino "La Cacha",
que funcionó en la localidad de Lisandro Olmos durante la
dictadura, a quienes acusó de 172 casos de privación ilegítima
de la libertad y torturas.
Se trata de los ex agentes
penitenciarios Héctor Raúl Acuña (a) "el Oso",
Osvaldo Uset (a) "El Negro", Víctor Irineo Garay
(a) "pájaro" o "pájaro loco" y Domingo
Mac Tier (a) "Mister Y" o "Mister X",
quienes fueron identificados en un informe presentado a la
Justicia en diciembre pasado por la Secretaría de Derechos
Humanos bonaerense y forman parte de un grupo de agentes en
cuyos legajos hay constancias de felicitaciones de las
Fuerzas Armadas por su accionar en "la lucha
antisubversiva".
El pedido también fue
presentado ante el juez Blanco, que tiene en sus manos una
causa iniciada por una denuncia del anterior representante
delegado del Ministerio Público, Félix Crous, quien
estableció en esa presentación el recorrido del denominado
"circuito La Plata" de centros clandestinos de
detención.
Franco y su equipo de
trabajo realizaron un entrecruzamiento de datos entre el
informe de la Secretaría de Derechos Humanos y los
testimonios de algunos sobrevivientes en el Juicio por la
Verdad, todos ex detenidos ilegales de "La Cacha".
En 11 de esos testimonios
aparece mencionado el represor apodado "el Oso",
quien según el informe de la secretaría de Derechos
Humanos y una sobreviviente de la represión es Héctor Acuña.
"Los declarantes
coincidieron en expresar que, por su voz de mando, parecía
que Acuña estaba a cargo del centro clandestino, además de
que torturaba personalmente", indicó Franco en su
presentación.
También se identificó en
cuatro testimonios al represor "pájaro" o "pájaro
loco", quien fue identificado como el ex agente Víctor
Irineo Garay.
Franco imputó tanto a
estos dos represores como a Uset y Mac Tier la
responsabilidad en la privación ilegal de la libertad y
torturas de 172 prisioneros de "La Cacha",
secuestrados en ese lugar entre 1976 y 1978.
El fiscal se basó en un
trabajo de recopilación de datos de la Asociación de Ex
Detenidos-Desaparecidos, que identificó con nombre y
apellido a un total de 125 prisioneros, mientras que de
otras 47 personas se conoce el apodo o alguna referencia física.
"La lectura de los
testimonios de los sobrevivientes revela el hacinamiento de
decenas de personas, la falta de higiene y aseo, la falta de
alimentación, el abandono de las personas heridas, el
aislamiento en el que se encontraban, la situación de
desamparo total, la amenaza de que los iban a torturar con
picana eléctrica o con cualquier otro método", reseñó
Franco en su presentación.
La fiscalía también
realizó un estudio de las calificaciones y felicitaciones
que figuran en los legajos de los cuatro represores
imputados y de un grupo de otros 21 oficiales, en los que
constan reconocimientos de funcionarios de las Fuerzas
Armadas por "su participación en la lucha contra la
subversión" o en "cursos de lucha
antisubversiva".
En el escrito se consigna
que entre todos estos represores existió "algún tipo
de relación de los denunciados entre sí, lo cual se ve
reforzado por el hecho de que en la sección calificaciones
de los legajos personales de cada uno, el calificador suele
ser alguno de los denunciados".
Franco deduce así que los
represores, aún cuando en sus legajos figuran destinos
diferentes, mantuvieron una relación en los años de la
dictadura, lo que supondría su participación en los
"grupos de tareas".
Es llamativo el caso de un
subprefecto, Isaac Crespín Miranda, en cuyo legajo figura
expresamente el nombre vulgar de las unidades que se
encargaban de secuestrar personas: "Las
actividades realizadas por el subprefecto Isaac Crespín
Miranda, en el grupo de tareas hasta el presente, merecen el
concepto de sobresaliente, demostrando dedicación e
iniciativa", consigna Franco, al transcribir una
felicitación en el legajo del represor.
Además de los cuatro
pedidos de detención e indagatorias, el fiscal pidió al
juez Blanco que incorpore a la causa los legajos de los
otros 21 ex oficiales, para lograr su identificación.
Los represores del centro
"La Cacha" son quienes han pasado más
inadvertidos, a pesar de las denuncias de los
sobrevivientes: su pertenencia a diferentes grupos —como
la Policía, la Marina o el Servicio Penitenciario—, más
la total clandestinidad de sus operaciones, ha permitido que
hasta hoy permanezcan en el más estricto anonimato.
|