Causa Camps

23 de noviembre de 2004


Etchecolatz, a una cárcel común: 
queda detenido en Devoto
El juez Corazza rechazó el pedido de prisión domiciliaria del represor, al considerar que en el caso de "un individuo que ha cometido los más aberrantes crímenes" ese beneficio es "un evidente e insoportable privilegio".

Por Vanina Wiman  (Secretaría de Prensa)


LA PLATA.- El represor Miguel Osvaldo Etchecolatz cumplirá su condena en la "causa Camps" en una cárcel común, tras la resolución de ayer del juez Arnaldo Corazza, quien rechazó la solicitud de prisión domiciliaria del ex comisario. El magistrado consideró que "va más allá de lo tolerable que Etchecolatz purgue la condena que se le dictara dentro de la comodidad de un hogar", ya que "estamos frente a un individuo que ha cometido los más aberrantes crímenes".

Corazza señaló en la resolución que, cuando se entrevistó con Etchecolatz en septiembre (ver 150904), el represor se mostró "lúcido y enérgico" y que se expresó "en forma coherente, clara y lógica sobre su situación procesal".

En aquella oportunidad, Etchecolatz fue notificado de que debía terminar de purgar su condena de 23 años de prisión en el marco de la llamada "causa Camps" —en la que se investigan los delitos cometidos por la Policía de la provincia de Buenos Aires durante la dictadura— y pidió acogerse al beneficio de la prisión domiciliaria por tener más de 70 años.

El juez sometió entonces al ex comisario a "un exhaustivo examen médico y psicológico" efectuado por peritos forenses. Tras las pericias, Corazza señaló que el ex director de Investigaciones "se encuentra en condiciones de cumplir la pena impuesta en una unidad carcelaria que cuente con hospital penitenciario, a los fines de su control clínico y bajo condición de que se le suministre la medicación que se le ha indicado para sus diversas patologías".

"El Servicio Penitenciario Federal cuenta con unidades con hospital intramuros y con pabellones exclusivos para mayores de 60 años, comúnmente denominados «pabellones de gerontes», donde cumplen sus condenas quienes alcanzaron esa edad", añadió el juez, quien dispuso que el represor sea alojado en la Unidad Penal Federal Nº 2 de Devoto.

Corazza evaluó que "el otorgamiento del beneficio solicitado por (...) Etchecolatz es facultativa para este Tribunal, es decir, no está impuesto imperativamente" por la ley 24.660, sobre arresto domiciliario.

Además, argumentó que los delitos por los que fue condenado el represor, "por el contexto en el que ocurrieron, deben ser considerados, a la luz del derecho de gentes, crímenes contra la humanidad". Y consideró que otorgar al ex director de Investigaciones de la Policía el beneficio de la prisión domiciliaria "constituiría un evidente e insoportable privilegio respecto de otros condenados de unos pocos años menos de edad, que habiendo cometido delitos de menor gravedad y padecer una salud quebrantada sin llegar a un estado terminal, se ven impedidos de acceder al beneficio".

Etchecolatz debe terminar de cumplir la condena a 23 años de prisión que le dictó la Cámara Federal de Capital en el marco de la llamada "causa Camps" en 1986, y que había sido interrumpida por la sanción de la ley de Obediencia Debida al año siguiente.

Luego de la nulidad legislativa de las leyes de impunidad y la reapertura de este expediente, el juez Corazza ordenó en septiembre la detención de los tres represores que habían sido condenados en la causa —Etchecolatz, el médico policial Jorge Bergés y el cabo Norberto Cozzani—, retrotrayendo la situación a 1987, tal como habían pedido los organismos de Derechos Humanos.

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