El
juicio oral a Bergés y Etchecolatz se llevará a cabo en
marzo
Es por la sustracción de identidad de una joven, hija de
desaparecidos. Será la primera vez que se juzgue en La
Plata a represores de la última dictadura.
Ver
más: Informes de prensa
de la causa Sanz
Por Lucas Miguel (Secretaría de
Prensa)
LA PLATA.- El
Tribunal Oral Federal N°1 de La Plata resolvió ayer
que el juicio oral y público a los represores Jorge
Antonio Bergés y Miguel Osvaldo Etchecolatz, acusados
de suprimir la identidad de la joven Carmen Sanz —hija
de desaparecidos—, se lleve a cabo en tres jornadas
los días 18, 22 y 25 de marzo próximos.
El juicio reviste carácter
histórico: será la primera vez que se juzgue en La Plata a
genocidas de la última dictadura por crímenes cometidos
durante ese período.
La resolución del Tribunal
se dio a conocer catorce días después de que la APDH La
Plata y la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo,
querellantes en el proceso, solicitaran que se llame a
debate oral y público “en el término más breve posible”.
El médico policial Jorge
Bergés y el ex comisario general Miguel Etchecolatz purgan
prisión preventiva por decisión del juez federal platense
Arnaldo Corazza desde el 23 de abril de 2001.
Los represores, que
también fueron embargados por un millón de pesos, están
acusados de suprimir la identidad de la joven Carmen Sanz,
hija de los desaparecidos uruguayos Aída Celia Sanz y
Eduardo Gallo Castro. A Bergés se le imputa también la
falsificación de los documentos destinados a acreditar la
identidad de la joven.
Carmen Sanz nació en
cautiverio en la Brigada de Investigaciones de Banfield
(conocida en la jerga represiva como “Pozo de Banfield”)
el 27 de diciembre de 1977. Su madre Aída y su abuela Elsa
Fernández —que continúan desparecidas— habían sido
secuestradas en San Antonio de Padua, Buenos Aires, cuatro
días antes del parto. El padre de la niña fue secuestrado
en Laferrere el 24 de diciembre de 1977.
Inmediatamente después del
parto, la beba fue sustraída de su madre y, a los pocos
días, fue entregada por Bergés a un matrimonio, que,
según se acreditó en la causa, desconocía su procedencia
y pensó que estaba realizando una adopción. El médico
entregó a la beba en una clínica no habilitada que tenía
en Quilmes.
El juez Corazza sobreseyó
a los padres “adoptivos” porque “jamás se imaginaron
que dicha beba podría haber nacido en cautiverio, toda vez
que Bergés les había referido que en su clínica había
madres que luego de nacer sus hijos no los querían”,
sostuvo en el procesamiento.
En el expediente judicial
Corazza constató que Bergés “fue el médico obstetra que
firmó la constancia del nacimiento en el que figuraban
otros padres distintos a los biológicos”. Por eso, le
imputó la autoría inmediata de los delitos de supresión
de identidad y falsificación de los documentos destinados a
acreditar la identidad de la joven. A Etchecolatz le imputó
la autoría mediata del primero de esos delitos por su
responsabilidad, dado que fue superior directo de Bergés
mientras estaba al mando de la Dirección General de
Investigaciones.
El estudio de ADN realizado
entre Carmen y sus familiares biológicos dio un porcentaje
de “99,99949% de no exclusión”.
Ayer, los jueces del
Tribunal Oral Ana Beatriz Aparicio, Nelson Javier Jarazo y
Carlos Alberto Rozanski fijaron el siguiente cronograma de
juicio: el 18 de marzo se llevará a cabo la lectura de
testimonios y las indagatorias de procesados; el 22 se
recibirán nuevas declaraciones testimoniales; y el 25 se
realizarán los alegatos y se dictará sentencia.
Los jueces, asimismo,
resolvieron rechazar la solicitud de la defensa de realizar
un nuevo examen de ADN en una votación de dos —Rozanski y
Aparicio— a uno. |