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Causa
penal por la comisaría 5°
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17
de diciembre de 2004
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Corazza
dictó la prisión preventiva y
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del represor Etchecolatz
El
ex director de Investigaciones de la Policía provincial
es el quinto procesado en esta causa en menos de dos semanas.
El juez lo considera "prima facie" responsable
de decenas de casos de privación ilegal de la libertad
y torturas ocurridos en la comisaría 5º entre 1976 y 1979.
Ver
además: Informes
de prensa de la causa penal Comisaría 5°
Por Vanina Wiman
(Secretaría de Prensa)
| Más
represores con pedido de detención
El fiscal federal
Sergio Franco pidió hoy al juez Corazza que detenga
e indague a otros tres miembros de la cadena de
mandos de la Policía provincial durante la dictadura,
también en la causa de la comisaría 5º.
Se trata del coronel
Ernesto Guillermo Trotz (ex subjefe de la fuerza)
y los comisarios Ricardo Cersósimo y Néstor Fernando
Gené (ex directores de Seguridad). Se los investiga
por su responsabilidad en los delitos cometidos
contra detenidos ilegales en esa seccional.
De acuerdo al escrito
presentado hoy por el fiscal Franco, Trotz es responsable
de tres casos de privación ilegal de la libertad
y torturas a prisioneros, y de la privación ilegal
de la libertad y torturas de Clara Anahí Mariani,
cuya desaparición ocurrió mientras el coronel era
subjefe de la Policía provincial, que participó
activamente en el operativo.
Cersósimo está imputado
por un caso, ya que estuvo al frente de la Dirección
de Seguridad hasta el 6 de mayo de 1976. Gené, en
cambio, ocupó ese cargo durante un período más amplio
—entre el 7 de mayo y el 31 de diciembre de 1976—
y se le atribuye la responsabilidad en los casos
de 23 personas que pasaron por la 5º. Al igual que
a Trotz, se le imputa también el secuestro y torturas
de la beba Clara Anahí.
Las detenciones e
indagatorias de Ernesto Trotz y Néstor Gené ya habían
sido pedidas en octubre pasado por los organismos
de Derechos Humanos y víctimas directas nucleados
en el espacio "Justicia Ya en La Plata",
querellantes en este expediente (ver 191004pen).
Este pedido aún no fue resuelto por el juez Corazza.
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LA
PLATA.- El ex comisario Miguel Etchecolatz se convirtió
hoy en el quinto represor procesado en la causa en la que
se investiga el centro clandestino de detención de la comisaría
5º de esta ciudad. El juez Arnaldo Corazza le dictó hoy
la prisión preventiva y un embargo por un millón de pesos,
por considerarlo "prima facie" responsable de
casos de privación ilegal de la libertad y torturas a detenidos
ilegales, y del secuestro de Clara Anahí Mariani, la beba
desaparecida el 24 de noviembre de 1976.
Etchecolatz había sido indagado
el pasado 2 de diciembre (ver 021204pen)
y en esa instancia, el ex director de Investigaciones
de la Policía de la provincia de Buenos Aires reconoció
su participación en el ataque a la casa de calle 30 entre
55 y 56, en el que desapareció Clara Anahí y fue
asesinada su madre, Diana Teruggi.
No obstante, el represor
quiso desligarse de lo que ocurría dentro de las comisarías,
argumentando que las seccionales policiales no dependían
de la Dirección de Investigaciones sino de la de Seguridad
y que, por lo tanto, no sabía de la existencia de detenidos
ilegales en esas dependencias.
Hoy, Corazza sostuvo en su
resolución que "solamente el ejemplo del 'caso Mariani'
(...) da por tierra con estas últimas afirmaciones, pues
ello no quitó la posibilidad de que (Etchecolatz) interviniera
activamente con personal de esa dependencia" del ataque
a la casa del matrimonio Teruggi-Mariani.
De hecho, la participación
de Etchecolatz en ese operativo, junto al entonces jefe
de la Policía provincial Ramón Camps y a personal de la
comisaría 5º, fue confirmada —en el marco del Juicio por
la Verdad— por los testimonios de policías que intervinieron
en el ataque bajo el mando de estos represores.
Así, el juez evaluó la declaración
indagatoria del represor a la luz de los elementos de prueba
acumulados hasta ahora en la causa, tanto respecto del caso
de Clara Anahí como del funcionamiento del centro clandestino
de la 5º. "Considero, de acuerdo a las pruebas reseñadas
y a los propios dichos de Etchecolatz, que resulta ilógico
que no tuviera conocimiento de la existencia de centros
clandestinos de detención —sostuvo el juez—, ya que los
mismos funcionaban tanto en dependencias de la Dirección
de Seguridad como en las de la Dirección de Investigaciones,
de la que era titular".
Para procesar a Etchecolatz,
el magistrado aplicó el mismo criterio que con Rodolfo
González Conti (ver 071204pen),
Reinaldo Tabernero, Rodolfo Campos y Osvaldo Sertorio
(ver 101204pen),
los otros cuatro represores que ya están cumpliendo prisión
preventiva en esta causa: en todos los casos se trata
de personal policial o militar de alto rango dentro de
la estructura jerárquica de la Policía provincial, con
amplio poder de control sobre lo que ocurría en las dependencias
bajo su mando.
"Quienes por su ubicación
en la cadena de mandos, además de conocer a la perfección
la ilicitud del sistema, impartieron las órdenes y brindaron
medios materiales para realizar los hechos ilícitos, son
partícipes como cooperadores necesarios", fundamentó
Corazza.
Y agregó: "Se tiene
por comprobado que Etchecolatz ha impartido órdenes verbales
e ilegales para la realización de los hechos investigados
en la presente causa, como así también ha proporcionado
a sus ejecutores directos los medios necesarios para cumplirlos".
El ex comisario fue el último
de la serie de represores que el juez Corazza ordenó detener
e indagar en el marco de este expediente, a raíz de un
pedido de la Fiscalía (ver 170904pen),
al que adhirieron los organismos de Derechos Humanos que
son querellantes en la causa.
En esa solicitud, la Fiscalía
atribuyó a Etchecolatz la responsabilidad por la privación
ilegal de la libertad y las torturas de todas las personas
que estuvieron detenidas ilegalmente en la comisaría 5º
entre el 5 de mayo de 1976 y el 28 de febrero de 1979, período
en que el represor estuvo al frente de la Dirección de Investigaciones.
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