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Derivaciones
penales del Juicio por la Verdad
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La
APDH La Plata pide la
detención del ex jefe de Arana
Es Miguel "el inglés" Kearney. Estuvo al mando del Pozo
de Arana entre 1977 y 1979. El organismo presentó ante el
juez federal Manuel Blanco más de quinientas fojas con documentación
que lo incrimina en delitos de lesa humanidad.
Ver
más: Otra denuncia de Crous:
pide más detenciones por los CCD de Arana
(28mar03)
Por Lucas Miguel (Secretaría de Prensa)

Kearney comandó el
Destacamento de Arana entre 1977 y 1979 (Foto: F.
Martínez) |
LA PLATA.- La APDH La Plata pidió hoy la inmediata detención
del ex jefe del Destacamento de Arana durante la última
dictadura, comisario retirado Miguel Kearney, a quien acusó
como responsable de torturas, homicidios y de la quema de
cadáveres de personas que están desaparecidas.
El escrito de once páginas y más de quinientas fojas de
documentación que acreditan la responsabilidad de Kearney
en esos delitos fueron presentados en el Juzgado Federal
N° 1 de La Plata, a cargo de Manuel Humberto Blanco, que
instruye desde el año pasado la causa en la que se investigan
los crímenes cometidos en los centros clandestinos que funcionaron
la localidad de Arana. La causa se inició a mediados del
año pasado por una denuncia del fiscal Félix Crous, pero
hasta ahora el juez no realizó ninguna diligencia.
El pedido de detención fue firmado por la Secretaria General
de la APDH La Plata, Ángela Vendola, y los penalistas Javier
Percow y Oscar Rodríguez. La abogada de Abuelas de Plaza
de Mayo filial La Plata, María Ester Alonso, adelantó a
esta Secretaría de Prensa que ese organismo adherirá al
pedido de la Asamblea.
Kearney, conocido por sus víctimas y pares con el alias
"el inglés", estuvo frente al Destacamento de Arana entre
febrero de 1977 y enero de 1979, según consta en un informe
del Ministerio de Seguridad bonaerense.
El Destacamento también es recordado como la División Cuatrerismo
de la Policía, pero el nombre más famoso de esa dependencia
se conoció con la investigación de la CONADEP: el "Pozo
de Arana", que dependía operacionalmente de la Brigada de
Investigaciones de La Plata.
El escrito que presentó esta mañana la Asamblea recoge testimonios
en el Juicio por la Verdad de tres policías que revistaron
en Arana y de diecisiete sobrevivientes del lugar, además
de documentación de la denominada Causa Camps, que se sustanció
en los '80, y del expediente penal en el que se investigan
los crímenes en la comisaría 5° de La Plata.
"La acción del imputado Kearney, responsable del centro
clandestino de detención, se enmarcó en el terrorismo de
Estado ejercido por las Fuerzas Armadas y de Seguridad con
el objetivo de eliminar a los disidentes políticos y sembrar
el terror en la sociedad, bajo la excusa de la 'lucha contra
la subversión'", señaló la APDH La Plata en su escrito.
El pedido de detención incluye cuatro capítulos: homicidios,
torturas, quema de cadáveres y menciones del imputado.
Más allá de las constancias de la causa Camps y la comisaría
5° que acreditan que Kearney estuvo al mando del Destacamento,
el represor fue reconocido por policías y sobrevivientes
que declararon en el Juicio por la Verdad. El ex efectivo
Jorge Omar Rodríguez no dudó: "El jefe era el comisario
Miguel Kearney", aseveró. El ex policía Carlos Bordalonga
coincidió al afirmar que estuvo con el represor "un tiempito
en Cuatrerismo". También aseguró que el ex comisario nunca
andaba uniformado.
Respecto de los homicidios, la Asamblea resaltó en su escrito
los testimonios de los sobrevivientes Pablo Díaz y Jorge
Julio López. Díaz señaló que durante "la sesión de tortura
nosotros escuchábamos los gritos que se producían. En un
momento dado hay un silencio y los guardias empiezan a decir
que 'se les había quedado'. Se empezaron a jactar, y decían
que 'la tiraran a los perros'. Otro represor dijo: 'Entiérrenla
en el fondo'. El caso es que Marlene (Kleger Krug) no volvió
más."
López, por su parte, relató el asesinato de una joven: "a
las seis de la tarde vino una patota y la mataron de un
tiro y nosotros estábamos mirando por la mirilla ahí, en
el Pozo de Arana, cuando la mataron. La mató un señor que
hablaba gangoso...". Luego agregó: "se sentía como un martillazo...
por lo que yo vi era una pistola con silenciador".
Sobre las torturas en ese centro clandestino, el ex juez
Ramón Miralles sostuvo que frecuentemente "se hacían simulacros
de fusilamiento". El actor Daniel Barbieri, por su parte,
aseguró que fue torturado con picana: "Creo que salvo los
ojos no quedó lugar donde aplicármela", dijo. Y agregó:
"La radio constantemente estaba prendida y se torturaba
las 24 horas del día".
Eduardo Kirilovsky habló sobre la ferocidad de los represores:
"Buscaban obviamente genitales, encías, párpados, operaciones;
uno la marcaba y el otro aplicaba la picana ahí".
La sobreviviente de la "Noche de los Lápices", Emilce Moler,
abundó: "Básicamente, lo que querían era golpearme y humillarme
en mi condición de mujer. Esta metodología duró cuatro días
con intervalos y horas de descanso, en los que la tortura
se fue incrementando con quemaduras de cigarrillos -conservo
algunas quemaduras muy leves- y con picana eléctrica; para
eso me ataban a una cama y me tapaban la boca".
El escrito de la APDH La Plata repara también en los relatos
sobre quema de cadáveres en los fondos del centro clandestino.
El policía Juan Carlos Urquiza atestiguó en el Juicio por
la Verdad que en Arana había "capachas" y "que te manden
a las capachas era ir a quemar gente, o sea que (era) como
castigo..." Y cuando la Cámara Federal lo interrogó sobre
cómo se operaba, contestó: "Qué sé yo, 200 litros de gasoil
quemando ahí no quedaba nada... No van a encontrar absolutamente
nada, salvo que vaya un forense y diga 'sí, acá hay restos
de...' de algo, no sé, pero hay cosas que nunca van a poder
encontrar nada (sic) por la forma en que actuaban'".
El sobreviviente Pedro Goin, por su parte, aseguró que "nos
llamaba la atención la entrada de cubiertas y bidones de
nafta... no sabíamos para qué era, pero después estando
ahí adentro hubo confidencias o alguien que dijo que era
para ese fin... lo que veíamos era esos elementos: gomas
usadas, bidones de nafta".
Alberto Liberman, en tanto, dijo haber escuchado a un represor
decir que se sentía "'orgulloso' de haber llegado a la proporción
ideal entre neumáticos y cuerpos, para que no se pudiera
percibir nada más que el olor del neumático".
En la sentencia del Juicio a las Juntas militares, en 1985,
se comprobaron doce privaciones ilegales de la libertad
en el Pozo de Arana. El centro clandestino fue más investigado
tiempo más tarde, en la causa Camps. En la sentencia de
ese expediente se dan por probadas las detenciones ilegales
de más de cincuenta personas en esa dependencia.
Durante el Juicio por la Verdad de La Plata se siguió profundizando
en la investigación y las nuevas pruebas surgidas en ese
proceso forman parte ahora de la causa penal que tramita
en primera instancia.
El 20 de septiembre de 2000 el represor fue citado a declarar
en el Juicio por la Verdad y se negó a colaborar. Se amparó
en el artículo 18 de la Constitución Nacional, que señala
que nadie está obligado a declarar en su contra.
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