Conscripto desaparecido: anuncian la
citación de tres ex jefes militares Se
trata del ex jefe del Escuadrón de Caballería Blindada 9 de
Puerto Deseado y de los responsables de esa zona de la provincia
de Santa Cruz durante la última dictadura. Además, un ex
obrero de Alpargatas relató su secuestro en la comisaría 8°.
Por Lucas Miguel (Secretaría de Prensa)
"Me siento orgullosa de él,
las ideas no se las iban a sacar", declaró la madre del
conscripto desaparecido. (Foto: FM)
LA PLATA.-
Tras recibir hoy el testimonio de la madre de un conscripto
desaparecido, la Cámara Federal de esta ciudad anunció que citará
a tres jefes militares que tendrían responsabilidad en el
secuestro.
Los militares que citará el tribunal son el ex jefe del Escuadrón
de Caballería Blindada 9, con asiento en Puerto Deseado (Santa
Cruz), Juan José Vargas; el ex comandante de la subzona, Osvaldo
Jorge García; y el ex comandante de zona, Osvaldo Azpitarte.
Los jueces Leopoldo Schiffrin y Julio Reboredo anunciaron la
citación luego de la declaración de Huri Qüesta, madre del
desaparecido Héctor Manuel Irastorza, quien fue secuestrado en
febrero de 1977 mientras cumplía con el servicio militar
obligatorio en el Escuadrón de Caballería de Puerto Deseado.
"Vargas -superior directo de Irastorza- un día nos dejó
dicho que no tenía nada que contestar, que lo declaraban
desertor", contó Qüesta. Los jueces se tomaron un instante
para conversar y luego anunciaron que van a citar a Vargas y a los
responsables de zona y subzona militar.
Héctor Manuel Irastorza, veterinario, de 25 años, había pedido
una prórroga
para realizar el servicio militar obligatorio, ya que quería
terminar su carrera univesitaria. Por eso, tenía esa edad cuando
ingresó bajo bandera.
Irastorza Militaba en la Juventud Peronista y participaba de una
agrupación en la Universidad Nacional de La Plata. Fue visto por
última vez en el centro clandestino "La Cacha", que
funcionó en los talleres de Radio Provincia, en Olmos.
El secuestro se produjo el 10 de febrero de 1977, cuando fue
enviado en comisión al Comando de la Brigada de Infantería IX,
en Comodoro Rivadavia.
Según se relata en el libro Memoria Debida, cuando el matrimonio
Irastorza fue a visitar a su hijo a Puerto Deseado el 26 de
febrero, Vargas les dijo que el muchacho había salido en comisión
el 10 de febrero y que aún no había regresado. Por eso, los
militares habían comenzado a labrar las actuaciones
administrativas por deserción. Qüesta relató hoy que en aquella
oportunidad el militar le preguntó "si no habría una
mujercita de por medio" en la desaparición de su hijo.
El libro del capitán José Luis D'Andrea Mohr sostiene también
que Irastorza fue visto el 10 de febrero a las 8.30 de la mañana,
acompañado de un cabo de apellido Montenegro, mientras esperaba
el colectivo que lo llevara a Comodoro Rivadavia.
Qüesta aseguró que lo único que sabe del destino de su hijo está
plasmado en una carta que le escribió en los años '80 la
sobreviviente Patricia Pérez Catán, quien por entonces residía
en Suiza. La mujer la leyó: "Son muy tristes estos
recuerdos. Pero es necesario. No podemos dejar que esto se
olvide", comienza la misiva.
"Sí, señora, yo estuve con Héctor, le decían 'el Perca';
nuestros 'colchones ' en el piso estaban bastante cerca y pudimos
charlar bastante", continúa. Y refiere que Irastorza estuvo
en "La Cacha" entre marzo y abril de 1977, "hasta
que un día trasladaron a todos los conscriptos (desaparecidos)
juntos a otro lugar, nunca supe dónde, y, desde ese momento, no
tuvimos más noticias de ellos".
La madre del desaparecido dijo resignada en el final de su
testimonio: "Para mí, si salió de 'La Cacha', está en el
cementerio. Es intuición de madre". Y luego agregó:
"Me siento orgullosa de él. Las ideas a él no se las iban a
sacar".
Sobreviviente de Alpargatas
Hoy también prestó testimonio el ex detenido Horacio Edgardo Pérez,
un ex delegado de la fábrica textil Alpargatas que estuvo
secuestrado poco más de un mes en la comisaría 8° de La Plata.
"En Alpargatas se origina mi problema. Había sido elegido
delegado de la sección botas. Los trabajadores solicitamos un
pequeño aumento de sueldo y hubo un paro", relató.
Pérez fue detenido el 8 de noviembre de 1977 en su domicilio de
Los Hornos. "Llegó un camión lleno de soldados. Yo estaba
durmiendo la siesta. Me apuntan con un rifle y me dicen que los
acompañe. Siguieron haciendo allanamientos en otros lugares de la
ciudad, conmigo arriba. Yo iba sin capucha y no me ataron. Me
bajaron en la comisaría 8°", relató.
Estuvo en la 8° detenido en una celda a disposición del Área
Operacional 113, junto a otros presos políticos y
"comunes". El habeas corpus que figura en la causa fue
escrito por él. Lo redactó cuando su esposa pudo visitarlo luego
de dos semanas de estar incomunicado.
Pérez logró avisar en su casa que estaba detenido tras haber
sobornado a un policía.
El secuestro de Pérez se produjo después del paro, que había
sido convocado por una asamblea de trabajadores y no había sido
aprobado por la Asociación Obrera Textil, el gremio que nuclea a
los operarios del sector. Pérez contó que, tras la detención,
su esposa y su cuñada fueron a la fábrica para hablar con el
delegado del sindicato, un tal Lezcano: "Les dijeron que me
había ocurrido eso porque yo era terrorista, subversivo".
Pérez dijo que sospecha que fue Lezcano quien lo entregó. El
fiscal Félix Crous solicitó entonces que se requiera al
sindicato y al Ministerio de Trabajo los datos para identificar al
delegado textil.
Por último, hoy también declaró el ex policía Juan Ángel Ramírez,
hermano de Adolfo Agustín y Héctor Gustavo, quienes están
desaparecidos desde 1977 y también revistaban en la fuerza.
Ramírez, quien trabajó desde 1976 y 1981 como chofer de un
comisario de la Dirección de Inteligencia, aseguró que nunca
supo nada sobre el destino de sus hermanos. "Me enteré que
se los llevaron presos, pero nada más. Quise averiguar, pero no
conseguí nada".
El ex policía era cabo y chofer del comisario inspector Eduardo
Joaquín Sánchez, fallecido. Relató que llevaba a Sánchez a
distintas dependencias de la Policía en el Gran Buenos Aires,
entre ellas la Brigada de Investigaciones de Banfield, sede de uno
de los centros clandestinos conocidos como "El Pozo".
"(Sánchez) Iba a controlar Banfield porque era jefe de esa
área", dijo. Pero aseguró no saber nada más acerca de ese
centro, ya que, dijo, no se bajaba del auto y esperaba a su jefe
en la vereda.