|
Derivaciones
penales del Juicio por la Verdad
|
Prisión preventiva y embargo de
un millón de pesos para Von Wernich
El juez Corazza lo considera involucrado en privaciones
ilegales de la libertad, torturas y homicidio calificado.
Señaló que el cura "procuraba obtener información"
de los detenidos para pasársela a sus superiores.
Ver
además: texto completo
del fallo
Por Lucas Miguel (Secretaría de Prensa)
LA
PLATA.- El juez federal Arnaldo Corazza procesó hoy al sacerdote
Christian Federico Von Wernich y le dictó la prisión preventiva
porque lo considera responsable "prima facie"
de los delitos de privación ilegal de la libertad, torturas
y homicidio calificado. Asimismo, el magistrado dispuso
un embargo de un millón de pesos sobre los bienes del cura.
Von Wernich fue detenido
el 25 de septiembre acusado de 33 casos de privación ilegal
de la libertad y torturas y de 19 homicidios, cometidos
durante la última dictadura cívico militar en distintos
centros clandestinos de esta ciudad y del Gran Buenos Aires.
"Ha quedado demostrado
`prima facie' que el imputado ha transitado por distintos
lugares de detención, entre ellos comisaría 5° de La Plata,
Brigada de Investigaciones de La Plata, Puesto Vasco, entre
otros; que mantuvo entrevistas con personas privadas ilegalmente
de la libertad que se hallaban en dependencias policiales
y militares, tratando de captar voluntades con el objeto
de obtener -mediante
esos tratos- información útil para ser entregada a sus
superiores, valiéndose de su servicio sacerdotal que no
denotaba
sospecha", sostuvo Corazza en la resolución de 13 páginas.
En el fallo, el juez resume
cada una de las imputaciones contra Von Wernich surgidas
en el Juicio por la Verdad de La Plata y en legajos CONADEP.
El abogado del cura, Juan Martín Cerolini, se notificó esta
mañana. Hoy se cumplió el plazo de diez días que tenía Corazza
para resolver, luego de haber realizado la detención.
En el caso de los homicidios
de los desaparecidos María del Carmen Morettini, Cecilia
Luján Idiart y Domingo Héctor Moncalvillo, el juez Corazza
calificó la acción de Von Wernich con el artículo 80, inciso
7, del Código Penal, que señala: "Se impondrá reclusión
perpetua o prisión perpetua (.) al que matare para preparar,
facilitar, consumar u ocultar otro delito o para asegurar
sus resultados o procurar la impunidad para sí o para otro
o por no haber logrado el fin propuesto al intentar otro
delito".
En estos tres homicidios,
el juez señaló al cura como "partícipe primario".
Como argumentos, reseña el testimonio que brindó ante la
CONADEP el fallecido policía Julio Alberto Emmed, quien
confesó que Von Wernich y él participaron junto a otros
represores en el asesinato de los tres jóvenes cuando supuestamente
los trasladaban al puerto de Buenos Aires para que dejaran
el país rumbo a Uruguay.
Corazza también se valió
de las cartas que desde un centro clandestino la desaparecida
Liliana Galarza envió a su familia, que "dan cuenta
de una promesa anterior dada -entre otros- por el imputado
para su salida (la de Galarza y sus compañeros) al exterior
desde el centro de detención de la Brigada de Investigaciones
de La Plata".
En los casos de privación
ilegal de la libertad, Corazza consideró que Von Wernich
fue "partícipe necesario" dado que "mediante
el acercamiento realizado a las personas privadas ilegalmente
de la libertad lograba establecer confianza en las visitas
que efectuaba a los centros clandestinos de detención captando
las voluntades de las víctimas, que en la creencia, por
la condición de sacerdote con la que se lo conociera, efectuaba
falsas promesas de que si colaboraban con sus captores recuperarían
la libertad (sic)".
Corazza, asimismo, consideró
a Von Wernich "partícipe secundario" en los delitos
de privación ilegal de la libertad y torturas por la "cantidad
de testimonios" que dan cuenta de la "presencia
o del reconocimiento" del sacerdote en los centros
clandestinos: "el mismo ingresaba -sin custodia- a
los lugares donde se hallaban detenidos demostrando un grado
de confianza con quienes los tenían en ese cautiverio, sumado
a que con algunos de ellos mantuvo charlas a cara descubierta
sobre distintos aspectos, logrando con ello la confianza
para obtener información sobre las actividades de sus víctimas
o de otros compañeros bajo falsas promesas de que si cooperaban
con sus captores lograrían recuperar la libertad".
Por otro lado, el juez evaluó
la indagatoria que prestó Von Wernich el 25 y 26 de septiembre
como "vagos intentos para lograr su exculpación, situación
esta que no logra conmover el cuadro cargoso obrante en
autos".
Corazza, por último, señala:
"Christian Federico Von Wernich ha desplegado múltiples
aristas de su participación en la privación ilegal instaurada
por el gobierno de facto (sic) que gobernó la Nación durante
el período de los años 1976/1983, participación esta que
lo llevó como sacerdote de la Iglesia Católica a contribuir
del modo antes descripto en la forma de relacionarse con
sus víctimas y familiares para obtener información necesaria
para sus superiores, datos estos que fueron obtenidos mediante
la privación ilegal de la libertad agravada por torturas
que padecían las víctimas hasta lograr doblegar la resistencia
moral de aquellos".
|