Von Wernich quedó
arrestado a
disposición del juez Corazza
El sacerdote se negó a prestar declaración indagatoria, amparándose
en la Constitución. Corazza, que tiene una causa penal en su
juzgado contra el cura, tiene 48 horas para resolver la
excarcelación o la detención.
Von Wernich escucha
los "cargos" que lo incriminan en privaciones
ilegales de la libertad, torturas y homicidios, ante una
fuerte custodia policial (Foto: FM)
El policía de barba candado
fue señalado por un integrante del público como el que golpeó
salvajemente a un joven (Foto: FM)
LA PLATA.-
La Cámara Federal dispuso este mediodía el arresto del ex
capellán de la Policía bonaerense, Christian Von Wernich, quien
quedará detenido en la delegación de la Policía Federal de esta
ciudad a disposición del juez de primera instancia, Arnaldo Hugo
Corazza, que tiene 48 horas para resolver la excarcelación o la
detención.
El tribunal ordenó la medida luego de que el sacerdote se negara
a declarar. Antes, la secretaria de la Cámara leyó durante más
de una hora los cargos que se le imputaban a Von Wernich:
privaciones ilegales de la libertad, torturas y homicidios.
Cuando el presidente del tribunal, Leopoldo Schiffrin, le dio la
palabra, el sacerdote se acomodó los lentes, sonrió, miró de
reojo al público y expresó: "Haciendo uso del artículo 18
de la Constitución Nacional, no voy a declarar".
De inmediato, tres jóvenes que estaban entre el público burlaron
la fuerte
custodia que había dispuesto la Cámara Federal, tomaron de la
solapa al cura y le gritaron a la cara "asesino",
"hijo de puta". Otra persona le arrojó yogurt de
frutilla y la campera azul, la camisa celeste del cura y el
estrado en el que estaba sentado quedaron manchados de rosa.
"Me 'sacó' que nos mirara sonriendo", explicó.
La custodia policial, que golpeó salvajemente a un joven, cubrió
al cura, quien aún sonreía y huyó por la puerta trasera junto a
la defensora oficial,
María Inés Spinetta.
Schiffrin ordenó desalojar la sala, pero nadie hacía caso. Entre
gritos de "cárcel a los genocidas", "asesino"
y el clamor por "justicia", varios integrantes del
público exhibieron carteles con frases similares y otras como
"en el nombre del Padre torturaste a los hijos".
Von
Wernich observa el grabador de una periodista, una de las
tantas actitudes extrañas que tuvo (izq.); En la foto de
la derecha, el momento en que es retirado detenido.
(Fotos: F. Martínez y L. Miguel)
Tras varios minutos, una gran parte del público y de la prensa
-el salón estaba repleto- dejó la sala por sus medios. El
tribunal ordenó clausurar la puerta y dejarla sólo habilitada
para los periodistas. En los pasillos de tribunales, la gente
seguía gritando y cantando "como a los nazis les va a
pasar...".
Entonces, pese a las protestas de la defensora de "falta de
garantías", los jueces ordenaron el regreso de Von Wernich a
la sala. Con el cura sentado nuevamente frente a ellos, Schiffrin
y Julio Reboredo "lamentaron" el incidente. Luego,
Schiffrin cerró formalmente el acto procesal y explicó que un
informe del ex fiscal de este Juicio, Félix Crous, señala la
existencia de una causa penal en contra de Von Wernich, radicada
dos pisos arriba de la sala de audiencias, en el Juzgado Federal
N°3, a cargo de Arnaldo Corazza.
Schiffrin, entonces, ordenó la lectura de la resolución del
tribunal: "Dadas las acusaciones expresadas por el tribunal
respecto del sacerdote Christian Von Wernich, quien se ha negado a
prestar declaración indagatoria, inculpado de la participación
en el delito de la privación ilegal de la libertad agravada y
torturas, y conforme constancia de la denuncia efectuada por el
Dr. Crous, que dio origen a la causa N° 7/7768, con trámite por
ante el Juzgado Federal N°3, el tribunal resuelve:
"1) Proceder a la detención del imputado, sacerdote
Christian Federico Von Wernich, alojándolo en la dependencia de
la Policía Federal de esta ciudad y a exclusiva disposición del
juez Corazza, ante quien tramita la causa
referenciada ut supra".
Un aplauso dejó en segundo plano la lectura de la secretaria.
Luego, Schiffrin señaló que se había omitido agregar a la
resolución la presunta participación de Von Wernich en el delito
de homicidio.
Minutos después, en diálogo con la prensa, Schiffrin explicó
que "el doctor Corazza tendrá que decidir. Evidentemente es
un caso de (en el que se debe evaluar) la aplicación o no de la
ley de Obediencia Debida, porque era
capellán de la Policía. Esto ya no está más en nuestras manos,
sino en las del doctor Corazza, que tiene 48 horas para
expedirse".
Corazza se había declarado incompetente en la causa contra Von
Wernich, resolución que el fiscal Crous y la APDH La Plata
apelaron, y hasta tanto no se resuelva ese conflicto, es el juez
natural.
Las imputaciones
En el comienzo de la audiencia y durante más de una hora se le
leyeron a Von Wernich las imputaciones que en el Juicio por la
Verdad le hicieron los testigos Luis Velasco, Analía Maffeo,
Jorge Gilbert, Elena Taybo de Pettiná, Héctor Ballent, Carlos
Zaidman, Ramón Miralles, Rubén Shell, Adelina Moncalvillo,
Rubén Oscar Páez (policía), Alberto Liberman, Jorge Manazzi,
José María Llantada, Maricel Mainer, Eduardo Kirilovsky y
Adelina Dematti de
Alaye.
Adelina Alaye se presentó hoy espontáneamente a declarar antes
que el cura y leyó una carta que la desaparecida Cecilia Luján
Idiart le había enviado desde un centro clandestino a su madre,
Antonia Cifré (fallecida), relatándole que Von Wernich estaba
encargado de tramitar su salida del país. La joven nunca
apareció y, por el testimonio del ex policía Julio Emmed en la
Conadep, se sabe que fue asesinada en un operativo del que
participaron varios represores, entre ellos el sacerdote.
Antes de la detención de Von Wernich, el público y los
periodistas escucharon en voz de la secretaria el relato de
sobrevivientes y familiares de desaparecidos sobre la
participación del cura en los interrogatorios en distintos
centros clandestinos de la provincia de Buenos Aires, las amenazas
a quienes denunciaban esos casos y la extorsión a los familiares
a cambio de tramitar los pasaportes para los detenidos que
supuestamente iban a dejar el país y que hoy están
desaparecidos.
El sacerdote había llegado a los tribunales a las 7.30 de la
mañana, en medio de un impresionante operativo de seguridad, que
incluyó un patrullero apostado en la puerta de los tribunales y
una camioneta Cherokee, de la Policía Federal, que se utilizó
para ingresar al cura por un garaje de la calle 50. En el
interior, más de veinte policías de civil y uniforme se
apostaron en la planta baja y el primer piso. En la puerta de
ingreso revisaron a varias personas.El sacerdote se negó a
prestar declaración indagatoria, amparándose en la Constitución.
Corazza, que tiene una causa penal en su juzgado contra el cura,
tiene 48 horas para resolver la excarcelación o la detención.