Sin
avances en la causa Bettini Por Lucas Miguel (Secretaría de Prensa)
LA PLATA.-
Jorge Antonucci, sobrino del desaparecido fiscal federal Antonio
Bettini, relató hoy en el Juicio por la Verdad la
"indiferente" y "nula" relación que mantenía
con la familia Bettini-Francese, de la que desaparecieron cuatro
de sus integrantes durante la última dictadura.
El testigo, de 51 años, es hijo de Armando Antonucci (fallecido)
e Hilda Francese. Aseguró que no sabe de las circunstancias de
los secuestros de sus familiares ni del reparto posterior de los
bienes.
"La relación con mi abuela era nula. Ella era indiferente
para mí y yo para ella", aseguró Antonucci hoy en
referencia a la desaparecida Mercedes Hourquebie de Francese.
Después agregó: "Supe de su desaparición y me shockeó, al
igual que el resto de las desapariciones que se produjeron en esa
época".
—¿Su padre no le comentó de la relación con su abuela? —preguntó
el juez Alberto Durán.
—Mi padre nunca me hizo un comentario sobre eso porque nunca le
di pie
—contestó Antonucci.
Luego agregó que la relación entre su madre y su tía (Marta
Francese, esposa del fiscal) "era distante, por lo cual no me
interiorizaba".
Según declaró en este juicio el abogado Ángel Miretta
Mendizábal, amigo de
Bettini, la tres hermanas Francese y sus esposos habían
constituido una sociedad en comandita por acciones. Tras la
desaparición de Bettini -narró-, su esposa Marta Francese
habría manifestado al resto de los socios que quería vender un
inmueble ubicado en la ciudad de Mar del Plata.
Para la venta de esa casa faltaba la firma de Armando Antonucci,
padre de quien hoy declaró. Miretta sostuvo que Antonucci padre
se negaba a venderla hasta que reapareciera su concuñado, el
fiscal Bettini. Pero Marta Francese insistía con la venta del
inmueble.
Miretta declaró en el juicio que un escribano de apellido
Borrazás, conocido de la familia, le aseguró: "Me llamó
Armando Antonucci y me dijo que los había denunciado (a la
familia Bettini-Francese) porque querían vender esta propiedad
para mandar el dinero afuera para la lucha de la campaña
internacional de los Montoneros contra el Gobierno militar".
Preguntado por la sociedad familiar, Jorge Antonucci fue
lacónico: "Desconozco todo ese tema".
—¿Su padre tuvo vinculación con el coronel Ramón Camps? —preguntó
Durán.
—No, no sé.
—¿Su madre hizo abrir las cajas de seguridad de su abuela al
otro día de la desaparición? —insistió el juez.
—No sé. Todo eso lo desconozco.
Más tarde, Antonucci contó que, en el reparto de bienes que hizo
la familia tiempo después de las desapariciones, a su madre y a
su padre "les tocó" la casa de las calles 8 y 53 de
esta ciudad, que mediante una ley fue declarada el lunes pasado
"patrimonio histórico y cultural" de la provincia de
Buenos Aires en homenaje a la familia Bettini-Francese. Hoy
funciona allí la Secretaría de Derechos Humanos del Gobierno
bonaerense.
Antonucci contó que esa casa fue donada por sus padres "al
Opus Dei". "Yo no la hubiera donado. Yo la hubiese
vendido o la hubiera tirado abajo para construir otra cosa",
dijo el testigo, de profesión ingeniero civil.
Los cuatro desaparecidos de la familia son el fiscal Antonio
Bautista
Bettini; su hijo Marcelo Gabriel; su yerno, el teniente de fragata
Jorge Alberto Daniel Devoto; y su suegra Mercedes Hourquebie de
Francese.
Madre
Hoy también declaró Amelia Rosa Pugliese, de 84 años, madre
de Carlos Guillermo Robles, quien desapareció junto a su esposa
Martina Espinoza el 13 de septiembre de 1977 en Banfield (Gran
Buenos Aires).
La mujer no pudo aportar datos nuevos a la causa. "Yo me
enteré a las doce de la noche y fui en taxi a buscar a mis tres
nietos, que habían quedado solos. Desde entonces, yo me hice
cargo de ellos. Hace poquito se me casó uno", contó.
Según el legajo CONADEP que se abrió para investigar las dos
desapariciones, el matrimonio habría sido secuestrado cuando se
dirigía a una inmobiliaria a vender una casa.