Un
militar "olvidadizo", único
testigo de las audiencias de hoy
Declaró por la desaparición de un conscripto en 1977. Dijo que no recordaba el caso y ni siquiera pudo mencionar los nombres de sus superiores en esa época. El Tribunal anunció que cambiará el método de notificación de los testigos.
Por Francisco Martínez (Secretaría de Prensa)

Cuando le mostraron la foto del desaparecido, Ferruti contestó:
"Eran 120 hombres" (Foto: FM) |
LA
PLATA.- El suboficial mayor (RE) Sixto Gilberto Ferruti negó recordar la
desaparición del conscripto Atilio César Martínez, de quien firmó su “acta
de deserción” apenas algunos días después de su secuestro.
Ferruti
fue el único de los cuatro testigos citados para el día de hoy en el Juicio
por la Verdad, razón por la cual la Cámara anunció que cambiará el modo de
notificación, ante la evidente merma de testimonios producida en los últimos
miércoles.
El
militar, de 67 años, dijo que sólo recordaba haber estado en el Estado Mayor
del Ejército (declarando sobre el
caso), y que “me preguntaron por
la deserción de un soldado que se llamaba Martínez”. Ferruti prestaba
servicios como jefe de la Compañía de Seguridad y Servicios del Distrito
Militar La Plata, donde Martínez hacía la conscripción.
Cuando
el Tribunal le exhibió la foto del conscripto desaparecido, el militar respondió
que no lo recordaba: “Eran 120 hombres”, se justificó.
El
juez Schiffrin señaló que, según el testimonio de una de las hermanas del
desaparecido, había constancias en la causa que acreditaban que Ferruti había
entregado al soldado Oscar Garay “un bolso y un reloj, que pertenecían a
Atilio, para que se los devolviese a su madre”.
Hoy
el suboficial mayor negó también recordar ese hecho e insistió una y otra vez
en que lo único que sabía era que había declarado en el Estado Mayor por ese
caso (de hecho, en el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas) y que sólo se había
atenido a los “reglamentos militares”, que indicaban realizar un acta de
deserción contra el soldado que faltare por más de cinco días.
—Si
se acuerda de ese detalle (de haber ido al Estado Mayor), después de tantos años
quiere decir que su memoria es buena. Y si hubo una cuestión atinente a
devolver efectos que pertenecían a Atilio, es fácil que se acuerde —señaló
el juez Schiffrin.
—Yo
recuerdo de un Martínez porque del juzgado de instrucción militar me citaron
en el año ’84 u ’85, por la deserción de ese soldado. Yo, como encargado
de mi compañía, informé que había desertado porque faltó cinco días sin
causa —fue la respuesta que dio Ferruti.
El
testigo tampoco aportó datos sobre quién envió a Martínez a entregar una
carta al Regimiento 7 el 21 de junio de 1977, circunstancia tras la que se
produjo su desaparición. “Yo despachaba a los soldados a las 13”, explicó.
El Tribunal cuenta con el dato de que el coronel Hugo Altieri fue el que
encomendó esa tarea, ya que el propio militar lo reconoció en una reunión con
la familia del desaparecido.
Ante
un pregunta del abogado de la APDH La Plata, Ferruti tampoco supo recordar los
nombres de sus superiores en esa fecha. “El tiempo que estuve (en el Distrito,
de 1975 a 1979) hubo cuatro jefes”, dijo, ambiguamente. Después, aportó
algunos nombres: uno de ellos fue el del coronel Carlos José María Martínez,
titular del Distrito Militar en esa época.
No
obstante estos “olvidos”, Sixto Ferruti admitió que se enteró de la
ausencia de Atilio Martínez “al día siguiente, cuando pasé lista”. Ante
el pedido de más precisiones, el militar retirado indicó que él no era el que
controlaba la asistencia del conscripto, sino que el encargado de eso era el
cabo primero Luis Eduardo López, quien también firmó el acta de deserción.
“Él me avisa que falta Martínez”, afirmó.
En
otra parte de su testimonio, Ferruti indicó que “hubo muchos desertores” en
el Ejército. Cuando se le preguntó por qué entonces había declarado ante el
Consejo Supremo sólo una vez, respondió: “¡Y qué se yo, si a mí me
llamaron!”.
Más
tarde, el abogado Jaime Glüzmann le preguntó si el día de hoy se enteraba que
durante la dictadura hubo conscriptos desaparecidos. “Yo no sé, deserciones
hubo”, fue la respuesta del militar.
Ausencia de testigos
Ante
la ausencia de testigos producida hoy, y tras la merma en el número de
testimonios de los últimos miércoles, la Cámara anunció que cambiará el
modo de notificación.
En
las nueve jornadas de audiencias de lo que va del año, sólo se produjeron en
el Juicio por la Verdad 24 testimonios, lo que da un promedio de menos de 3 por
miércoles. El año pasado, el promedio fue de 3,7 testigos por jornada, y en años
anteriores el mismo número varió entre 5,0 y 5,6.
El
juez Schiffrin explicó que, salvo en los casos de familiares de desaparecidos,
las notificaciones a partir de ahora estarán a cargo de la Policía Federal,
que ha demostrado una “mayor eficacia” que los notificadores oficiales.
Muchas
veces, las notificaciones se envían a domicilios erróneos, ya sea por
inexistentes o porque el testigo no vive más allí. Dada la poca anticipación
con la que se realizan, el resultado negativo de las notificaciones suele llegar
incluso después del día de la audiencia fijada para el testimonio.
Esta
situación, sumada al hecho del poco personal con el que cuenta la Secretaría
Única que lleva adelante el Juicio, hace que se reduzca la velocidad en la
recolección de prueba de lo que sucedió en La Plata y su región durante la última
dictadura.
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