Lunes 16 de septiembre de 2002


Derivaciones penales del Juicio por la Verdad

Caso Favero: el fiscal Crous pide detenciones y la invalidez de las leyes de impunidad
La solicitud reclama la indagatoria y detención de los policías que participaron en el secuestro de Daniel Favero y María Paula Alvarez, y de quien era en ese momento Jefe de la Brigada. El juez de primera instancia Arnaldo Corazza deberá resolver el primer pedido que se hace en La Plata contra el Punto Final y la Obediencia Debida. Es una consecuencia de la prueba recogida en el Juicio por la Verdad.

Los cuatro acusados: Raúl Machuca, Julio Argüello, Mario Sita, y Rubén Páez (Fotos: VW y FM)

Ver también: Corazza se declara incompetente para actuar en el caso Favero


Por Francisco Martínez (Secretaría de Prensa)


LA PLATA (16sep02).- Félix Crous, el fiscal delegado por la Procuración General para actuar en el Juicio por la Verdad de esta ciudad, pidió la invalidez e inconstitucionalidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, y la detención e indagatoria de los policías involucrados en el operativo en el que desaparecieron Daniel Favero y María Paula Alvarez, durante la última dictadura.

La solicitud, una extensa denuncia de más de 140 páginas que fue presentada la semana pasada ante el juez federal N°3 de La Plata, Arnaldo Corazza, contempla que tanto los policías que participaron de la “ratonera” contra la pareja desaparecida como el entonces Jefe de la Brigada de Investigaciones de la Policía provincial, sean juzgados por haber cometido delitos contra la humanidad.

De esta forma, Crous denunció a los ex policías Raúl Orlando Machuca, Mario Víctor Sita y Rubén Oscar Páez, y al actual suboficial principal Julio César Argüello, y pidió al juez su indagatoria y consecuente detención.

Machuca comandó la comisión policial que esperó a Favero y a Alvarez el 24 de junio de 1977, en un departamento del edificio de calle 57 entre 12 y 13 en el que vivían. Sita y Argüello participaron también de la “ratonera”, y Páez era por entonces Jefe de la Brigada en la que todos trabajaban.

La versión aportada por los policías en el Juicio por la Verdad fue que tuvieron un “enfrentamiento” en los pasillos del segundo piso del edificio, lo que derivó en algo que ninguno de los ex efectivos se animó a decir: la desaparición de los dos jóvenes.

El sumario policial instruído en esa época, a raíz de que Argüello fue herido de bala, indicó que la pareja había resultado abatida. Sin embargo, en sus delcaraciones testimoniales, ninguno de los policías se animó a sostener con firmeza esa afirmación. Machuca, por ejemplo, señaló que “no se movían”, aunque ratificó su firma en el sumario.

No obstante, sus testimonios quedaron debilitados cuando la Cámara tomó declaración a Alejandra López Comendador, una mujer que desde la ventana de su departamento, ubicado en la vereda de enfrente, vio esa noche como “a Paula la sacaban viva, la llevaba alzada. Clamaba por su madre” y también observó como “a Daniel lo sacaban a patadas”.

“Los policías imputados en este caso conocían cabalmente cual era el curso causal que ponían en marcha participando de un secuestro como el que sufrieron María Paula Alvarez y Daniel Omar Favero: la inmediata detención ilegal, la segura aplicación de tormentos, el alojamiento en condiciones que resultaban en si mismas la continuidad del tormento, el aislamiento y el retaceo de la información buscada por los familiares”, dijo el fiscal en su presentación, resumiendo la responsabilidad de los imputados en el operativo.

La denuncia de Crous señala también el hecho de que nunca se probó la muerte de Favero y Alvarez, que permanecen desaparecidos. La propia dictadura, en ocasión del dictado de la Ley de Autoamnistía, reconoció esos hechos. Al pedir informes a la Policía de la Provincia de Buenos Aires, “el Brigadier Norberto Celestino Rosso —el Fiscal de la FFAA— no recibió respuesta satisfactoria, porque no existían ninguno de esos registros, y en su dictamen dejó sentado que no se había probado la muerte de Alvarez y Favero”, recuerda el fiscal.

El representante del Ministerio Público aportó nuevos detalles de la causa. El propio Machuca, un joven oficial de entonces 23 años, “comandó una comisión que fue a buscar a Favero —luego desaparecido— el 1º de junio de 1976”. Este dato fue brindado, en una declaración no pública, por un familiar del desaparecido que reconoció a Machuca cuando declaró en el Juicio, el 12 de diciembre del año pasado.

Crous también recogió una interesante conexión que estableció el antrópologo Alejandro Incháurregui, en la causa del Juicio por la Verdad. “Un día antes del secuestro de María Paula Alvarez y Daniel Omar Favero —es decir el 23 de junio de 1976—, fueron secuestradas del mismo departamento Liliana Beatríz Marcos y Adriana Mirta Bigueret, ambas estudiantes de psicología.”

Cerrando la cuestión, el fiscal añade: “Tres días después las llaves del departamento le fueron devueltas a sus dueños