"Sólo
sé que se lo llevaron",
dijo la esposa de un desaparecido Adolfo
Agustín Ramírez, ex policía, y su hermano Héctor, policía
en actividad, desaparecieron en enero de 1977. La esposa de
Adolfo no pudo aportar datos sobre ambos, pero gracias al
testimonio de dos sobrevivientes se sabe que habrían estado en
la comisaría 5° y en un centro de Arana.
Por Lucas Miguel y Vanina Wiman (Secretaría
de Prensa)
Bustamante contó que
su esposo había sido agente de la Policía hasta 1975 y
que el hermano de éste también está desaparecido (Foto:
FM)
LA PLATA .-
"No sé cuál fue el motivo. Sólo sé que se lo
llevaron", aseguró angustiada a la Cámara Federal Olga
Bustamante, esposa del desaparecido Adolfo Agustín Ramírez, de
quien nunca se tuvo noticias tras su secuestro en 1977.
Ramírez, que militaba en el peronismo, fue detenido el 14 de
enero de aquel año en su casa de 501, entre 28 y 29, de esta
capital. La víctima era pintor y había trabajado en la empresa
Techint. Hasta aproximadamente mediados de 1975 había sido agente
de la Policía bonaerense y revistado en la comisaría de la
localidad platense de City Bell. Dejó la fuerza tras una
discusión con el comisario, de apellido Sea, a quien golpeó e
insultó por un "problema de trabajo", según relató
hoy su esposa.
El secuestro se produjo alrededor de las 14, cuando Ramírez, su
esposa, sus cuatro hijos y una sobrina estaban almorzando.
"Pararon cinco autos y entraron hombres armados a cara
descubierta. Rompieron todo, como buscando algo. No encontraron
nada", relató a la Cámara Bustamante. "Lo llevamos al
Regimiento 7", le gritaron los represores.
Ramírez fue introducido en un auto rojo y su familia nunca más
tuvo noticias de él. "A la noche salimos a buscarlo por
todas las comisarías", contó la testigo.
El día anterior había sido secuestrado el policía Héctor
Ramírez, hermano de Adolfo, quien también está desaparecido.
"Se lo llevaron de la puerta de la comisaría de
Gonnet", dijo Bustamante. Y agregó que tampoco tenía
noticias sobre él. "El que puede saber es Juan, otro
hermano, que también es policía", agregó.
En el Juicio por la Verdad el sobreviviente Miguel Iademarco
declaró que vio en el centro clandestino de la comisaría 5° de
esta ciudad a "un cabo de Gonnet que se llamaba
Ramírez". En tanto, Norberto Oscar Oslé dijo que estuvo en
un centro de Arana con "un tal Ramírez que había sido
policía".
Ambos testimonios prestados ante la Cámara Federal platense son
las primeras noticias que se tiene de los hermanos Ramírez.
Bustamante contó también que el mismo día del secuestro de su
marido fueron detenidos una joven de apellido Suárez y una
señora cuyo apellido de casada sería Rojas, vecinos del barrio.
Secuestro en un estudio de
arquitectos
En otro orden, también declaró Delma Eda Cocchia, en el marco de
la causa en la que se investiga la desaparición de Antonio
Enrique Piovoso, un arquitecto que fue secuestrado del estudio en
el que trabajaba, en el séptimo piso de la Galería Williams, en
calle 8 entre 48 y 49 de esta ciudad.
Cocchia era amiga de Piovoso, a quien conocía por ser compañeros
en la Facultad de Arquitectura, y fue testigo de su detención
ilegal.
El 6 de diciembre de 1977 la mujer fue al estudio de la Galería
Williams, en donde Piovoso trabajaba como dibujante. "Apenas
entré me pusieron contra la pared y me apuntaron con un arma en
la cabeza", contó la testigo, quien alcanzó a ver que en
otro sector de la oficina había cuatro o cinco muchachos sentados
en el suelo con las manos en la nuca.
"Me sacaron mis objetos personales y un señor grandote,
morocho y con anteojos ahumados me preguntó cuánto hacía que no
veía a Mingo", recordó la mujer. Mingo era el sobrenombre
de Alberto Martina, otro estudiante de arquitectura.
"Después me enteré de que era a él al que estaban
buscando", dijo.
Cocchia relató que ese mismo hombre corpulento y morocho,
"que tenía una cicatriz en la cara", la interrogó
largamente sobre su último encuentro con Mingo. "El quería
fechas y lugares. Yo le dije que no me acordaba y que no me iba a
acordar. Yo estaba con sandalias y el se puso a pisarme los
pies", indicó la testigo, y añadió: "Creo que me
miraba a los ojos mientras me pisaba. Me decía que mejor que me
portara bien si no la quería pasar peor".
"Nos decían: '¿Ves lo que pasa siendo militante?', entre
otras cosas. La cosa pasaba más por el discurso que por la
violencia física", señaló Cocchia, y agregó que los
secuestradores estuvieron todo el tiempo a cara descubierta.
Momentos después, entraron a la oficina más hombres, trayendo
consigo a Otilio Pascua, quien había sido secuestrado varios
días antes. "Lo trajeron para reconocerlo y marcarlo a
Mingo", contó hoy la testigo.
Según Cocchia, un rato más tarde llegó al estudio Alberto
"Mingo" Martina. "Lo reconocen y lo tiran. Lo
golpearon muchísimo, yo escuchaba que no podía respirar. Le
preguntaban dónde había estado los últimos cuatro días",
afirmó la testigo, y añadió: "Le pisaban la cabeza,
mientras le decían '¿por qué no hablás, no ves que te estás
yendo?' A cada respuesta, mayor era la paliza".
Ese día, los secuestradores se llevaron a Martina y a Piovoso,
quienes aún están desaparecidos. El cadáver de Otilio Pascua
fue encontrado en 1978 a orillas del Río de la Plata, según
contó María Patricia Luisoni, quien también fue testigo del
secuestro de los estudiantes y declaró en el Juicio en abril de
1999.