El
director del Hospital le ordenó ocultar el nombre de una desaparecida
Le pasó a un médico del
Hospital de Quilmes, en donde dio a luz la desaparecida Silvia Isabella Valenzi.
Dijo que la orden fue después de una reunión entre el director y una persona
que podría ser Jorge Bergés.
Por Vanina Wiman (Secretaría de Prensa)
LA
PLATA.- El médico Adalberto Pérez Casal afirmó hoy que el director del
Hospital de Quilmes le ordenó personalmente alterar la documentación en la que
figuraba el nombre de Silvia Valenzi, una desaparecida que el 2 de abril de 1977
dio a luz a una niña en ese establecimiento.
“Yo me negué a hacerlo”,
aseguró el testigo, y añadió que unos días después del parto una enfermera
le comunicó que la niña había fallecido, aunque “nadie firmó el acta de
defunción, y todos los papeles pasaron al director”.
El
médico —que en esa época se desempeñaba como Jefe del Servicio de
Neonatología— contó en su declaración que el 2 de abril llegó al hospital
y habló con un grupo de médicos: “Estaban un poco alterados, y me dijeron
‘está internado el chiquito de una guerrillera’”, recordó. Pérez Casal
fue informado de las condiciones de salud de la bebé, que tenía problemas
respiratorios por haber nacido prematuramente.
En
el marco de esta misma causa, el 18 de octubre pasado fue citado el médico que
atendió del parto en el Hospital de Quilmes. Horacio Blanco declaró que en la
noche del 1º de abril “alrededor de las 23 ingresó (al hospital) un grupo de
policías con el médico Jorge Bergés a la cabeza, que traían a una embarazada
con un avanzado trabajo de parto”.
La
mujer era Silvia Mabel Isabella Valenzi, y, según Blanco, pocas horas después
de dar a luz el grupo de policías se la llevó en una camioneta. Valenzi está
desaparecida, al igual que la enfermera Generosa Fratassi y la partera María
Luisa Martínez, ambas presentes en el parto. Tanto Horacio Blanco como
Adalberto Pérez Casal afirmaron en sus testimonios que Fratassi y Martínez
fueron secuestradas por haber informado a la familia Valenzi del nacimiento de
la niña.
Pérez
Casal señaló hoy ante la Cámara que en la mañana del 2 de abril mantuvo una
conversación con un hombre que llegó al hospital inquiriendo por el estado de
la bebé. “No estoy seguro, pero podría llegar a ser Bergés”, indicó el médico.
Y agregó: “Me dijo ‘esta chiquita no la retira ni Videla, sólo yo’. Le
contesté que él tampoco, que sólo se la podía llevar la madre con sus
documentos. Él se molestó y solicitó hablar con el director”.
El
testigo contó que condujo al hombre al despacho de Roberto Iriarte —director
del nosocomio—, quien lo hizo pasar y pidió a Pérez Casal que esperara
afuera. “Después de eso, Iriarte me dijo que tenía que cambiar el nombre de
Silvia Valenzi (en los libros del hospital). Yo le dije que no lo iba a
hacer”, aseguró.
“El
nombre de la madre figuraba en la historia clínica, yo lo vi”, dijo Pérez
Casal, y añadió que, cuando fue citado a declarar en el Juicio a las Juntas
“(el fiscal Julio) Strassera me mostró los libros y el nombre estaba
tachado”.
Sobre
el supuesto fallecimiento de la bebé, el médico afirmó que “una enfermera
me avisó que había muerto”. El juez Antonio Pacilio le preguntó si había
constatado personalmente el fallecimiento, a lo que el testigo respondió que
no.
Sobre
el final de su declaración, el médico contó que en 1983, un tiempo después
de que se conformó la CONADEP, recibió una falsa amenaza de bomba. “Hacía
unos días le habían puesto una al Dr. Blanco; también me enteré que mi teléfono
estaba intervenido”, relató el testigo, y agregó que “unos días después
salió (el entonces presidente Raúl) Alfonsín diciendo que estaban amenazando
a los testigos”.
Ex detenida
En
tanto, también prestó testimonio la ex detenida Hilda Fuentes, quien contó
que fue secuestrada el 25 de agosto de 1976, en la localidad de Monte Grande
(oeste del Gran Buenos Aires). “Vino un grupo de policías de civil que
preguntaban por mí. Me dijeron que querían ver mis documentos y mi pasaporte;
yo les creí y me subieron a un Citroen para ir a mi casa”, contó la testigo.
“A
las pocas cuadras me hicieron acostar en el piso, me vendaron los ojos y me
llevaron a una comisaría”, señaló. Agregó que estuvo allí unas horas y
que luego fue trasladada en una camioneta a un lugar que, por comentarios de
otros detenidos que estaban allí, pudo identificar como un centro clandestino
de Arana.
Allí
Fuentes fue torturada con picana eléctrica. “Me hacían preguntas
relacionadas con la actividad de mi marido, que no estaba en el país porque lo
habían amenazado”, manifestó la ex detenida, y añadió que su esposo,
Roberto Domec, era el rector de la Universidad Nacional del Comahue, y estaba
“marcado” por la Triple A: “La acusación concreta era ‘infiltración
izquierdista’ ”, dijo.
La
testigo aseguró que en Arana compartió el calabozo con María Claudia Falcone,
María Clara Ciocchini, Emilce Moler y Patricia Miranda, quienes fueron
secuestradas durante “La Noche de los Lápices”.
También
mencionó a Delia García, Ana Rosa Rodríguez de Giampa, Graciela Torrano y una
mujer llamada Mabel como compañeras de cautiverio en ese lugar de detención.
“Graciela, Delia y Mabel se fueron antes que yo; nunca supe si estaban
desaparecidas”, señaló.
“El
23 de septiembre nos dicen que nos van a trasladar. Nos subieron a todas a una
camioneta, y en medio del trayecto pararon, pasaron lista y, entre otra gente,
hicieron bajar a María Clara Ciocchini y a María Claudia Falcone”, manifestó
Fuentes. Testimonios de ex detenidos indican que fueron dejadas en el “Pozo de
Bánfield”.
En
el vehículo quedaron Moler, Miranda, Rodríguez y Fuentes. Las cuatro fueron
llevadas a un centro clandestino de detención en Quilmes. “Allí había
presos comunes, que nos mandaban comida por medio de los guardias, porque a
nosotros no nos daban de comer”, recordó la ex detenida.
Hilda
Fuentes permaneció secuestrada en ese lugar hasta el 4 de octubre de ese mismo
año. “Me dijeron que me liberaban y me subieron a un coche. Eran las doce de
la noche; me dejaron en Avellaneda, y desde una estación de servicio llamé a
mi casa”, contó, y añadió: “Eso fue el 5 de octubre: el 9 me fui del país”.
|