|
|
|
|
|
Miércoles 5 de septiembre de 2001
|
|
Corazza
ordena un nuevo
ADN para Carmen Sanz
Así se lo
había indicado la Cámara
en la confirmación de la prisión preventiva contra Bergés y Etchecolatz.
Por Francisco Martínez (Secretaría de Prensa)
LA PLATA.- El juez federal Arnaldo Corazza
ordenó ayer un nuevo análisis de ADN para Carmen Sanz, la joven nacida en
cautiverio durante la última dictadura por cuya supresión de identidad
están detenidos y procesados los ex represores Jorge Bergés y Miguel
Etchecolatz.
De esta forma, Corazza recepciona la sugerencia que le hizo la Cámara Federal
en oportunidad de confirmar la prisión preventiva dictada en el expediente
contra los dos policías. En ese fallo, los jueces Julio Reboredo y Jorge
Hemmingsen indicaron que la causa contaba con los elementos para procesar a
Bergés, "sin perjuicio de que, en tren de arribar al grado de certeza
que exige la etapa del juicio, se provea en la instancia de origen a la
realización de la "doble prueba genética ciega" de ADN
solicitada" (ver texto
completo del fallo)
Siguiendo el criterio de la
Cámara, el juez ordenó que el análisis lo realice el
Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La identidad de Carmen Sanz se comprobó en 1999, cuando la joven se
presentó en el Banco Nacional de Datos Genéticos, acompañada por otra hija
de desaparecidos. Allí, la prueba de ADN determinó un 99,99949% de "no
exclusión" de la joven a las familias Sanz-Gallo. Carmen se encontró
entonces con su familia biológica, y supo que era hija de Aída Sanz y
Eduardo Gallo Castro, dos desaparecidos uruguayos secuestrados en la Argentina en
diciembre de 1977.
La prueba no se hizo por pedido de un juez, sino en forma voluntaria. No
obstante, Corazza la utilizó para fundamentar las prisiones preventivas de
los ex represores y para rechazar los pedidos de Bergés de que se hiciera
un nueva estudio.
Luego de quedar detenido, el médico policial impugnó en dos oportunidades
el análisis, aduciendo que no era una prueba de ADN sino de
histocompatibilidad. Pidió que se realice una nuevo examen en la Universidad de
Berkeley, algo que Corazza y la
Cámara le rechazaron.
No obstante, al confirmar la prisión preventiva en julio pasado, los
superiores de Corazza le sugirieron "arribar al grado de certeza
necesario" que determinaría la pericia en la Corte Suprema.
"En esta procesal es innecesario hacer esta prueba, porque la certeza
del anterior análisis es suficiente", opinó Marta Vedio, secretaria
Jurídica de la APDH La
Plata. "Puede ser importante para dictar una sentencia, pero no ahora.
Eso corresponde a la etapa del juicio", agregó.
|