Antonia Irina Aguirre trabajó desde el 1° de Julio de
1969 a marzo del año 1976 en la Direccion de Logistica
de la Policía Provincial. Allí también Gustavo
trabajaba en la parte de tesoreria.
El 8 de Septiembre de 1976 no vio a su hijo en el
trabajo.Al llegar a su hogar a las 21 hs. su esposo
Jorge Hector Garcia le informa que su
hijo había sido secuestrado por
efectivos policiales, quienes revisaron las
inmediaciones del lugar llevándose luego a
Gustavo.
Fue así que la señora Aguirre se dirijio hacia
la jefatura para que le brindaran datos de dónde se
encontraba, pero no fue atendida. Al día siguiente
habló con el Subdirector de Logistica,
Walter Stefanini, quien le manifestó que a
su hijo se lo habia llevado el ejército. Pidió
entonces una entrevista con el Director General de
Investigaciones, Miguel Etchecolatz, a quien tuvo la
ocurrencia de decirle: "Tengo entendido que mi
hijo esta en el Gran Buenos Aires y que pasó a
manos del poder ejecutivo.Tengo derecho a verlo".
Etchecolatz le dijo que se dirijiera a la Secretaría
de Investigaciones y que hable con un
comisario cuyo nombre la
testigo no recuerda.
El funcionario policial se fijo en unas
planillas y le informo que Gustavo se encontraba en la
Brigada de Investigaciones de Quilmes.
Dirigiéndose hasta allí hablo con el comisario
Belich, jefe de la dependencia, quien negó conocerla
a pesar de haberla visto con frecuencia en la
Dirección de Logística. .Le dijo: "Me
manda el señor Etchecolatz que dijo que mi hijo
está acá". Belich le confirmó que Gustavo
estaba alli, pero le requirió un memo
para dejarla entrar. Volvió a la
Jefatura donde Etchecolatz no la atendió.
En la Direccion de Seguridad, luego de seis
horas de espera, la atendió el
Director Gené junto con su secretaria. Fue
Gené quien ordenó confeccionar el memorándo con el
cuál podría ver a su hijo una vez por semana en la
Brigada de Investigaciones de Quilmes.
Fue así como el 6 de Diciembre de 1976
luego de 98 dias, se encuentran por primera
vez. Al ingresar al lugar fue llevada por un
pasillo y distingue en el fondo de la casa una
escalera tipo caracol que comunicaba con otra
vivienda. La hacen pasar a un salon grande con mesas y
sillas, en el que habia tres personas con las
manos hacia atras. La hacen esperar alli, cuando
ella escucho el sonido de pies arrástrandose y luego
vio a Gustavo entrar. Su voz se quebró en el
relato. Se abrazaron y Gustavo repetia:
"Mamita querida, te juro por Dios que no hice
nada, te lo juro, te lo juro, sacame de
aca". Se sentaron y comenzaron a
dialogar. Gustavo contó entonces que recibían
alli malos tratos, que estaban la mayor parte del
tiempo maniatados y sus ojos vendados. El rostro de
Gustavo estaba hinchado y muy pálido .Su madre
observó que le faltavan piezas dentarias. "Era
una ignorante total del momento que se vivía",
ya que con actitud ingenua preguntó si eran
alimentados los chicos alli,a lo que se
le respondió afirmativamente.
Entre el 29 y 30 de Septiembre a Jorge
Héctor García, marido de Antonia, lo obligan a
firmar la renuncia a su trabajo en la
Jefatura de Policía y comentan que es por orden
de Camps y que debe presentar toda la documentación.
Al día siguiente lo van a buscar al trabajo en un
jeep color verde y le piden que lleve la
documentacion.Jorge va a buscar su DNI a su casa
custodiado por el jeep, luego se dirijen a 1 y 59
donde lo atiende el comisario Rodríguez y le informa
que tiene que firmar la renuncia o hacer un
descargo, porque "el hijo de su mujer estuvo
hablando mal de él". Este accede a firmar la
renuncia aclarando que Gustavo es un chico de bien y
no tiene nada que decir en su contra.
Entre el 29 y 30 de Diciembre el
Comisario General Salinas le informa a Sandra, hermana
de Gustavo, que trabajaba en la Caja de
Jubilaciones de Policía que también debe
presentar su renuncia debido a la vinculacion familiar
de su hermano.Esta reclama explicaciones y el
comisario le responde: "No se ponga en rebeldia
porque si no se tiene que atener a las
consecuencias".
El 23 de Diciembre del corriente año
Antonia vuelve a visitar a Gustavo en Quilmes y cuando
ingresa le dicen: "Acá no está. Acá nunca
estuvo". Jorge se encontraba en la puerta y
un guardia le dijo que lo habian trasladado a la
Comisaría Tercera de Lanús, en Valentin Alsina.
Antonia se dirige al lugar y la dejan
ver a su hijo: "Cuando lo vi a Gustavo ya
era otro, estaba bien, mejor". Luego de ese
encuentro se mantenian en contacto a través de
cartas que eran leidas previamente a su entrega.
En visperas de reyes Antonia es
internada durante un mes por una meningitis
bacterial. Cuando le otorgan el alta se entera de que
lo habian trasladado a la Unidad N°9.
Allí podia visitarlo una vez a la semana. La
testigo relató al tribunal lo humillante de las
requisas a que se las sometía para dichas visitas.
También contó que todas las semanas debia
depositar dinero para que a Gustavo no le faltara
nada.
El 11 de Marzo de 1977 la señora
Aguirre también quedó prescindible de su trabajo.
Durante la busqueda de libertad de su
hijo se entrevisto con el coronel Crespo y con
diferentes oficiales y coroneles que le
realizaban requerimientos sexuales a cambio de la
libertad de Gustavo.Uno de ellos, el sargento ayudante
Ruiz, de la oficina de Suárez Mason, le pidió
lo que por aquel entonces eran 1.500 pesos.
A finales de 1977 empezó a pedir la
opcion de salida del pais hacia Italia, la cual
es denegada. El 25 de junio de 1979 logró obtener la
libertad de Gustavo. El 30 de Enero de 1980 se exilió
en Francia.
La proxima audiencia se llevara a cabo
el proximo miercoles a las 10 hs con la declaración
del único testigo por la defensa, Raúl Alfonsín.
Tanto Italo Lúder como la señora de Perón, quiene
enviara un fax explicando su imposibilidad de viajar
por razones de salud, fueron desistidos por el
defensor Bofi Carri Pérez.
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la crónica del juicio a Etchecolatz en www.apdhlaplata.org.ar.
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