Causa Etchecolatz

20 de julio de 2006


En la última sesión previa al receso
Con un solo testimonio se cerraron las audiencias hasta el próximo 10 de agosto.
 

 

 

 

 

En la decimocuarta deliberación del juicio que se le sigue al ex comisario Etchecolatz, prestó declaración Atilio Gustavo Calotti, mientras que los demás testigos, en algunos casos no fueron notificados y  en  otros desistidos por las partes querellantes.

En el día de la fecha el único en declarar fue Atilio Gustavo Calotti privado ilegítimamente de la libertad el 8 de septiembre del año 1976, a las 18 horas aproximadamente en la oficina de tesorería, donde trabajaba en la parte de correo de la Jefatura de Policía. La persona que lo detuvo fue el  ex comisario, Luis Vides, conocido  también con el apodo de “el lobo”,  fallecido hace unos años. En medio de un dialogo violento, comenzaron  a amenazarlo  alegando que sabían cosas sobre él y que  conocían sus contactos; durante estos actos se encontraba presente su jefe, el comisario Ordinas, tesorero  por ese entonces y también sus compañeros de trabajo. Vides le decía que era un “terrorista”, un “subversivo” y que por  eso lo  iba a  “masticar” todo. Posteriormente se convoca a la guardia de Jefatura y lo  trasladan a la Dirección de Investigaciones que se encontraba en la otra ala de la institución, cuyo titular era el ex comisario Miguel Osvaldo Etchecolatz.

“Me esposaron, me cubrieron con una manta, una frazada”, en ese mismo lugar esperó aproximadamente una  hora, hasta que lo fueron a buscar, lo subieron a un vehículo que recorrió veinte minutos de trayectoria, hasta que llegaron  a un lugar que años después, Calotti reconoció como Cuatrerismo de Arana. Calotti en ese  momento tenía 17 años, cursaba en 5° año del Colegio Nacional.

Cuando llegan al centro clandestino de detención de Cuatrerismo de Arana, primero lo obligan a desvestirse y lo atan de puños y pies en una cama, luego comienzan a torturarlo. La misma se ejecutaba  con picana eléctrica, ensañándose en las partes genitales principalmente; duró mucho tiempo, “el dolor era insoportable”. Uno de los torturadores que pudo reconocer fue el ex comisario Vides, por su voz gangosa. Cuando lo desatan no se podía levantar por sus propios medios, sus atormentadores lo visten con lo que quedaba de su ropa, lo levantan y lo tiran en una celda, donde permaneció de quince a veinte días. Allí se encontraban también unas quince personas, todos detenidos y maltratados. Con el transcurso de los días reconoció el lugar por los sonidos de trenes y aviones y por las voces a compañeros  del  secundario como Horacio Úngaro, Emilse Moler, Claudia Falcone, entre  otros.

Por esos tiempos su madre trabajaba en la Dirección de Logística de la Policía, en el Departamento Central, su compañero, Jorge García, como electricista en  la imprenta y su hermana en la caja de jubilaciones, quienes evidentemente por los hechos fueron removidos de sus puestos.

El día  23 de septiembre por la noche fue trasladado junto a otras personas hasta la Brigada de Investigaciones de Quilmes y puesto en una celda con otras cuatro personas, Santiago Servín (60 años de edad) y su sobrino, además de otras dos personas; Nilda Eloy también se encontraba detenida allí, en parte del centro. Al día siguiente es subido a un auto con dos personas y lo llevan nuevamente a Cuatrerismo de Arana, donde es torturado nuevamente. Rápidamente es regresado a Quilmes donde permanecerá  casi tres meses.

 El 15 de diciembre su madre concurre a la Dirección de Investigaciones en Jefatura, habla con su titular, Etchecolatz y le miente, le dice que sabía que su hijo estaba a disposición del Poder Ejecutivo. El ex comisario la deriva a la Secretaría de Investigaciones, en donde un hombre le confirma “su mentira”; cuando ésta llega a Quilmes, se encuentra con unos comisarios que la autorizan  a ver a su hijo.

El 21 de diciembre él y otras cuatro personas son trasladados a la Comisaría Tercera de Valentín Alsina, en Lanús, donde estuvieron cautivos un mes. El 28 de diciembre y sin saberlo fueron puestos a disposición del Poder Ejecutivo Nacional (PEN). El 21 de enero del año ´77,  fueron trasladados a los pabellones de castigo de la Unidad Penitenciaria N° 9, “blanqueados”, aunque sin causa judicial.  Allí permaneció hasta finales de junio del 1979 donde fue puesto en libertad. Luego de tres meses de su liberación y para prevención de su vida decidió irse a Brasil como primera escala para su exilio en Francia.

Las audiencias se reanudarán el jueves 10 de Agosto.

 

Toda la crónica del juicio a Etchecolatz en www.apdhlaplata.org.ar.

Ud. puede colaborar con el sostenimiento de este juicio. Ingrese a http://www.apdhlaplata.org.ar/donaciones/donaciones.htm y apoye la lucha por la Verdad y la Justicia.

 

Todas las crónicas de este proceso

 

Ir arriba