LA
PLATA.-
Con
una sala colmada de público, empezó hoy el juicio
oral contra el ex director de Investigaciones de la
Policía provincial, Miguel Osvaldo Etchecolatz, por
su responsabilidad en secuestros, torturas y
homicidios perpetrados bajo su mando durante la última
dictadura. Luego de la lectura de la acusación
fiscal, el represor se negó a prestar declaración
indagatoria.
El
Tribunal Oral Federal Nº 1 —compuesto por los
jueces Carlos Rozanski, Horacio Insaurralde y Norberto
Lorenzo— dio inicio al proceso con la lectura de la
acusación formulada por la Fiscalía, a cargo del
fiscal federal Carlos Dulau Dumm durante la etapa
oral.
En
ese escrito, la Fiscalía comenzó por enmarcar los
hechos investigados en esta causa dentro del plan
sistemático de represión ilegal instaurado por última
dictadura. Recalcó que los casos abarcados en este
expediente "son sólo una fracción" de los
delitos cometidos en el marco del terrorismo de
Estado, y destacó el funcionamiento total e
interconectado del aparato represivo.
"Está
probado el señorío de Etchecolatz en el sistema de
centros clandestinos de detención", señaló la
Fiscalía, y agregó que el represor "tenía
dominio sobre esa estructura represiva" desde su
función como Director de Investigaciones de la Policía
de la provincia de Buenos Aires, cargo que ocupó
desde el 5 de mayo de 1976 hasta el 28 de febrero de
1979.
Finalmente,
se hizo repaso de los hechos puntuales abarcados en
esta causa: el homicidio calificado de Diana Teruggi;
la privación ilegal de la libertad, torturas y
homicidio de Patricia Dell'Orto, Ambrosio De Marco,
Nora Formiga, Elena Arce y Margarita Delgado; y la
privación ilegal de la libertad y torturas de Nilda
Eloy y Jorge Julio López.
La
lectura del escrito de acusación se prolongó
aproximadamente por tres horas, dada la abrumadora
cantidad de elementos de prueba reunidos sobre cada
uno de los casos. Durante ese lapso, el represor
escuchó impasible las imputaciones en su contra,
aunque salió dos veces de la sala alegando supuestas
descomposturas físicas.
Luego
de un breve cuarto intermedio, el presidente del
Tribunal, Carlos Rozanski, llamó al estrado a
Etchecolatz para tomarle declaración indagatoria. El
juez le preguntó cuál era su profesión. "¡Asesino!",
se escuchó desde el público. Cuando el magistrado le
preguntó si tenía condenas anteriores, el ex
comisario evadió la respuesta: " Varios, que no
los recuerdo", dijo, y agregó: "Y tengo
varios pendientes".
El
represor —patrocinado por sus abogados particulares
Adolfo Casabal Elía y Luis Boffi Carri Pérez— se
negó a declarar, arguyendo que "el Tribunal no
tiene autoridad para tratar estos casos, porque
corresponden a la jurisdicción militar" y
"porque me asiste el sagrado derecho de la
Constitución Nacional".
Y
aprovechó para decir que no podía escuchar las
imputaciones que se le formulaban porque "yo a raíz
de un atentado terrorista de los idealistas (sic) he
perdido la parte auditiva en gran proporción".
Etchecolatz pretendió entonces iniciar una suerte de
discurso político, pero el juez Rozanski lo detuvo:
"Este es un acto en el cual, si la persona decide
no declarar, no puede fundamentar por qué no va a
declarar".
Hacia
el final de la jornada, uno de los abogados de la
querella —Alejo Ramos Padilla, el representante de
la familia Teruggi-Mariani— solicitó al Tribunal
que el represor sea trasladado a la Unidad Penal Nº
20 (Hospital Borda) "durante toda la tramitación
de este juicio", ya que hoy mismo había
comprobado en un juzgado de Capital Federal que
Etchecolatz —quien goza de arresto domiciliario en
su chalet en Mar del Plata— "es depositario
judicial de un arma Browning 9 mm en perfecto estado
de funcionamiento", y que guarda el arma en su
vivienda. "Quiero señalar el grave riesgo que
implica que esta persona de comprobada peligrosidad
vuelva hoy a su casa", indicó el abogado.
Etchecolatz,
en una nueva intervención que provocó las risas del
público, quiso defenderse: "La he tenido toda mi
vida desarmada a ese arma, porque es más, mi mujer y
mi suegra la han desarmado y la han escondido".
El
Tribunal resolverá el pedido de Ramos Padilla el próximo
jueves 22, a partir de las 10, cuando se reanuden las
audiencias. Para ese día, también están previstas
las primeras tres declaraciones testimoniales del
juicio.
Así,
el jueves comenzará a tratarse el caso de Nilda Eloy,
secuestrada en octubre de 1976 por un grupo de tareas
comandado por Etchecolatz, y quien permaneció en
cautiverio en seis diferentes centros clandestinos de
detención. La sobreviviente está convocada para
declarar ese día, como así también las ex
detenidas-desaparecidas Emilce Moler y Mercedes Borra.
"Este
juicio es producto de nuestra lucha"
Por
la mañana, antes del inicio del juicio, el frente de
la Municipalidad de La Plata —en cuyo Salón Dorado
se está realizando el proceso— se pobló de
miembros de organismos de derechos humanos, familiares
de víctimas, sobrevivientes, y representantes de
organizaciones sociales, gremiales y políticas que
demostraron su apoyo al juicio y su repudio al
genocida Etchecolatz.
El
acto había sido convocado por el espacio
"Justicia Ya en La Plata" —que impulsa ésta
y otras causas por violaciones a los derechos humanos
perpetradas durante el terrorismo de Estado— bajo la
consigna "Juicio a todos los genocidas. Condena
por todos los compañeros. Empezamos con
Etchecolatz".
En
el acto hablaron representantes de las organizaciones
que integran este espacio, quienes destacaron la
importancia de este juicio oral, el primero al que se
llega después de la anulación definitiva de las
leyes de Obediencia Debida y Punto Final. "Este
no es el juicio que queremos, pero es el que
tenemos", remarcó Adriana Calvo, de la Asociación
de Ex Detenidos Desaparecidos, en referencia a que se
trata de una causa conformada por hechos aislados, sin
insertarlos dentro del plan sistemático represivo
completo y que no abarca el funcionamiento integrado
del circuito de centros clandestinos de detención
bajo el mando de Etchecolatz.
No
obstante, recordó que la causa se inició en plena
vigencia de las leyes de impunidad, lo que impulso el
límite de tomar sólo determinados hechos puntuales
que nunca habían sido denunciados y que, por lo
tanto, no estaban abarcados por esas normas.
"Estaba prohibido en ese momento juzgar a los
genocidas. Estaba prohibida la justicia. Sin embargo
nuestra lucha pudo vencer esa prohibición",
sostuvo, y agregó: "Nosotros aprovechamos todo
ese tiempo para ir acumulando pruebas contra este
genocida. Por eso hoy creo que este juicio es producto
de nuestra lucha, como lo serán todos aquellos que le
sigan".
JUSTICIA
YA EN LA PLATA
20
de junio de 2006
JUSTICIA
YA EN LA PLATA está integrado por: Asamblea
Permanente por los Derechos Humanos La Plata; Asociación
Anahí; Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos
(AEDD); Central de Trabajadores Argentinos La
Plata-Ensenada; Central de Trabajadores Argentinos
Prov. de Bs. As.; Centro de Profesionales por los
Derechos Humanos (CeProDH); Comité para la Defensa de
la Salud, la Ética y los Derechos Humanos (CODESEDH);
Comité de Acción Jurídica (CAJ); Familiares de
Desaparecidos (La Plata); Fundación Investigación y
Defensa Legal Argentina (FIDELA); H.I.J.O.S. Regional
La Plata); Liberpueblo; Liga Argentina por los
Derechos del Hombre (LADH); Madres de Plaza de Mayo
(La Plata); Movimiento Ecuménico por los Derechos
Humanos (MEDH).