Nidia Esther y María Ruth Formiga declararon hoy ante
el Tribunal Oral Federal N° 1 por la desaparición de
su hermana Nora, quien fuera secuestrada el 22 de
noviembre de 1977 de su departamento ubicado en calle 54
N° 1271, junto a Elena Arce (desaparecida), Teresa
Caldarini (liberada) y una joven embarazada cuyo nombre
se desconoce.
Elena
y Nora eran amigas y compañeras de trabajo como
docentes en la carrera de enfermería, tanto en La Plata
como en el interior de la Provincia de Buenos Aires. Ese
22 de noviembre Elena llegó desde Capital Federal junto
con su novio a casa de Elena, para ir juntas a dar
clase. Vieron un operativo y el novio de Elena le
advirtió que no entrara. La joven ignoró la
advertencia y entró a la casa y las cuatro fueron
llevadas en el baúl de dos autos: un Dodge 1500 color
naranja y un Renault 12 color azul.
Los
familiares de Nora, que vivían en Bahía Blanca fueron
avisados del hecho por el padre de Elena Arce, quien
viajó inmediatamente a La Plata.
El
25 de noviembre arribó al lugar un camión del
Regimiento de Infantería N° 7, que retiró todas las
pertenencias de las jóvenes del departamento y le dejó
al propietario del inmueble un recibo en el que
constaban sólo algunas cosas. Según manifestó la
testigo, “además de hacerlas desaparecer quisieron
borrar su existencia, que no quedara ningún rastro”.
La
madre de Nora emprendió una búsqueda en la cual golpeó
todas las puertas, sin recibir información. Recién en
agosto de 1978 recibió una carta suscripta por el
Secretario Privado del Gobernador, Francisco J. García,
en la que les comunicaba que según información
suministrada por la Policía provincial, Arce y Formiga
habían estado detenidas en la Comisaría Octava de La
Plata y habían sido puestas en libertad.
Esa
fue la última noticia que recibieron hasta que en el año
2000 el Equipo Argentino de Antropología Forense, en el
marco del Juicio por la Verdad, identificó los restos
de Nora Formiga y Elena Arce, junto a los de una tercera
mujer: Margarita Delgado.
María
Ruth Formiga agregó que en la casa de Nora se
encontraba desde hacía un par de días una joven
embarazada, que habría sido secuestrada en el mismo
operativo y cuya identidad se desconoce hasta el
momento.
También
declaró hoy Ana María Tasca, hermana de la
desaparecida Adriana Tasca, quien fuera secuestrada en
diciembre de 1977, cuando estaba embarazada de cinco
meses, junto a su compañero Gaspar Onofre Casado.
Tasca
manifestó que su familia conoció mucha información a
través del Juicio por la Verdad. Fueron Nora Formiga y
Elena Arce quienes transmitieron a otras detenidas en la
Comisaría Octava que habían estado en el centro
clandestino de detención conocido como “La Cacha”,
junto a Adriana y ésta les había pedido que hicieran
llegar a su familia el mensaje de que buscaran a su bebé.
Aquel
bebé, Sebastián Casado Tasca es hoy el 82° nieto
recuperado. “Hoy, por primera vez, pude agradecerle a
la familia Formiga lo que ellas hicieron”.
La
testigo se enteró por las ex detenidas Patricia Rolli y
Patricia Pérez Catán que Arce y Formiga estuvieron por
pocos días en la Comisaría Octava y luego fueron
trasladadas, comentándose en aquel momento que fueron
asesinadas.
Finalizadas
las declaraciones testimoniales, los miembros del
Tribunal, la Fiscalía y las partes querellantes se
constituyeron en sede de la Comisaría Quinta, junto a
los testigos Julio Jorge López y Adriana Calvo.
Recorrieron las instalaciones y López pudo reconocer el
lugar en el que fue interrogado bajo tortura, junto a
Guillermo Cano, Casagrande y el soldado Aleksosky, por
el Comisario Vides y Trotta. Señaló que en el pasillo
de acceso a la habitación donde se torturaba se
ubicaban Camps y Etchecolatz e indicaban las preguntas
que se debían hacer.
López
mostró la marca que conserva en su oreja, que era donde
le conectaban una pinza para pasar electricidad por su
cuerpo. Etchecolatz decía entonces: “conectale
directo de la calle, vamos a matarlo a este viejo de
m...”.
Adriana
Calvo, por su parte, accedió a la zona de calabozos que
se encuentra clausurada, ya que allí se produjo la
muerte de cuatro detenidos en un incendio en enero de
2000. El sector, que no ha sido tocado, fue calificado
por los asistentes como “tenebroso”, ya que allí no
ingresa la luz del día y no había electricidad luego
del incendio. El reconocimiento se realizó con el
auxilio de la luz de una cámara de filmación.
Calvo
reconoció el lugar donde estuvo secuestrada y también
señaló el calabozo donde Inés Ortega de Fossatti hizo
su trabajo de parto. En otro sector, pudo acceder también
al recinto en el que estuvo detenido su entonces esposo,
Miguel Laborde, con quien hablaba cuando la llevaban a
un baño contiguo. En dicho recinto, que hoy es un
archivo, el Tribunal halló el Libro de Detenidos de la
época, así como el de contraventores, y procedió al
secuestro de ambos.
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la crónica del juicio a Etchecolatz en www.apdhlaplata.org.ar.
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