El
primer testimonio fue el de Venditti, que antes de dar
comienzo a su declaración examinó unas fotos de la
familia Mariani y fue preguntado acerca de si tuvo
alguna relación con ellos, a la cual respondió
afirmativamente. Venditti conoció a Daniel Mariani en
el año ’55 en
la escuela a la que concurrían. Mantuvieron una relación
de amistad hasta que ambos egresaron ya que siguieron
carreras diferentes. La última vez que se vieron fue el
19 de noviembre del ’76 cerca de la casa de la calle
30 entre 55 y 56.
Luego
de los hechos ocurridos en este domicilio el 24 de
noviembre del mismo año, Venditti creía muerto a
Daniel pero, por intermedio de los vecinos, se enteró
que éste seguía vivo y que su domicilio había sido
saqueado y baleado por agentes de la policía y de la
marina. En esta declaración también comentó que una
vecina, apodada “la gallega”, una persona de edad
avanzada que residía enfrente de la casa de la familia
Mariani, había visto como se llevaban a Clara Anahí
con vida.
En
su testimonio también declaró que por aparecer en una
foto con Mariani, él y otros compañeros empezaron a
ser perseguidos,
e incluso uno de ellos, que era policía, fue separado
de la fuerza. La última vez que ingresó al domicilio
de calle 30 fue en un aniversario del nacimiento de
Clara Anahí.
El
segundo testimonio fue el de Juan Carlos Piedra que
trabajaba en los años 1976 y 1977 en sanidad policial,
más precisamente en la zona de la morgue. Su trabajo
excedía esta labor, ya que era también camillero. Esta
tarea consistía en el traslado de cuerpos hacía la
morgue provenientes de lo que él llamaba “hechos de
sangre”. En un informe del 13 de junio de 1984,
presentado en esta causa, se indica a Piedra por haber
trasladado a la morgue el cuerpo carbonizado de
Diana Esmeralda Teruggi, hecho que él no
recuerda.
Durante
la declaración se leyó un prontuario de cadáver N.N.
en la cual el cuerpo de Diana E. Teruggi aparece como NN
sexo femenino, bajo el N° 452, el cual permaneció en
la morgue hasta el 30 de noviembre de 1976. La veracidad
de esta acta no se puede comprobar, ya que los libros de
la morgue se encuentran desaparecidos pero según afirmó
Piedra, estos libros existían ya que ellos llevaban el
registro. Quedó incorporada a la causa la declaración
que Piedra prestó en el juicio de la verdad (9 de junio
de 1999).
Durante
el 24 de noviembre de 1976, Piedra se encontraba en el
cementerio y recibió un llamado
indicándole que vaya al domicilio de calle 30
entre 55 y 56 a realizar su tarea. Al llegar se vio
rodeado de una gran balacera, por lo cual le indicaron
que aguardara en la esquina hasta que el enfrentamiento
finalice, “Nosotros no sabíamos por qué nos
llamaban, no estábamos expuestos a esos hechos, yo decía,
‘para que íbamos
ir’, no era mi responsabilidad, no estábamos
capacitados”, declaró Piedra con respecto a su
presencia en esta domicilio. Después que terminó el
ataque entró a la casa a hacer el trabajo encomendado.
“Había escombro, mucho humo y había un patio, y en
ese lugar estaban los cuerpos”, es lo que recuerda
Piedra de ese hecho.
Con
respecto al reconocimiento y cantidad de cuerpos
hallados en el patio, el testigo no puede precisar
alguna respuesta ya que no recuerda la situación. Solo
afirma que eran cadáveres grandes, sin hacer alusión a
Clara Anahí Mariani, y que solo trasladó uno de ellos.
Cuando
llamaron a Piedra a buscar los cuerpos, el
enfrentamiento seguía por lo que se puede deducir que
la policía fue hasta allí con intenciones de matar y
no de llevar detenidos a los ocupantes de la vivienda.
Para
la siguiente audiencia, lunes 17 de julio, fueron
citados a declarar por la querella Mabel Susana Suarez,
Nestor Pablo de Tomas, Guillermo Gallo, Alfredo Eduardo
Ves Lozada, Alejandro Incháurregui. En tanto que fue
desistido Cesar Miguel San Sebastián.
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