ESPACIO ABIERTO
N°31
Septiembre
2005

Tapa

Editorial

Breves

Sistema penal
Cárcel de Mendoza, paradigma del atropello

Obispado castrense
Laicidad del Estado, doscientos años de atraso

Entrevista: 10 años de HIJOS
"Uno se planta en la vida desde esta identidad"

Juicio por 
la Verdad

Clara Anahí salió con vida de la casa de sus padres

Causas penales
Los que están adentro ya forman un equipo

Pueblos originarios
Mapuche: “gente sin tierra”

Demanda
El legado de Olga Aredez

Institucionales

Contratapa
"Vienen por la semilla que pueda generarse"

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Editorial


Para terminar con la tortura

El desafío de terminar con las prácticas sistemáticas violatorias de los derechos de las personas privadas de su libertad en la Provincia de Buenos Aires ha sido claramente aceptado por los organismos de Derechos Humanos, quienes libran una batalla en este sentido en la que se evidencian logros significativos en los últimos tiempos.

Podrá decirse que estos avances están más en los papeles que en los hechos, pero también es cierto que nunca como hoy se ha forzado a las autoridades de los tres poderes provinciales a reconocer la deplorable situación a la que nos han conducido.

Desde que el comisario Lugones introdujo la picana eléctrica, la convicción por parte de los miembros de las fuerzas de seguridad de que la tortura es una herramienta más de su trabajo cotidiano ha sido avalada por sus diferentes conducciones políticas, por acción o por omisión.

En los últimos tiempos se inició una serie de hechos que otorgan asidero a la posibilidad de introducir cambios profundos en las leyes y, fundamentalmente, en las prácticas. En este esfuerzo, la APDH La Plata está apostando buena parte de sus energías y jugando un papel en cada uno de los procesos en marcha, con respaldo en la cantidad de iniciativas y posturas propias adoptadas a lo largo de la historia de la entidad. Valga mencionar como ejemplos el habeas corpus colectivo presentado en 1991 por la situación de la cárcel de Olmos, que obtuvo un detallado informe del juez interviniente y la exhortación al Poder Ejecutivo a dar solución a la cuestión; la ya histórica postura que objeta por inconstitucional al instituto de la detención por averiguación de antecedentes, o la intervención en la audiencia pública celebrada en 2000 en la Cámara de Diputados, en defensa del principio de libertad amenazado por los proyectos del entonces gobernador Carlos Ruckauf.

En este mismo marco se insertan también los esfuerzos realizados para iniciar y sostener el Juicio por la Verdad ante la Cámara Federal de La Plata y la labor como querellantes en los juicios penales contra genocidas, ya que la reparación de las violaciones a los derechos humanos debe incluir la investigación de la verdad y la sanción a los responsables.

Esta nueva etapa se inicia en 2003 y halla su punto de partida en el convenio de colaboración con la Defensoría General de La Plata, que permitió a la APDH La Plata realizar un diagnóstico sobre los obstáculos que dentro del Poder Judicial se presentan a la investigación y sanción de los delitos de apremios o torturas.

En noviembre de 2004 este organismo tuvo oportunidad de asistir a la presentación del informe argentino ante el Comité Contra la Tortura, en Ginebra. El Comité recomendó a nuestro país, entre otros puntos, tomar medidas enérgicas para terminar con la impunidad y realizar investigaciones prontas, imparciales y exhaustivas para enjuiciar y condenar a los responsables de actos de tortura y malos tratos, así como reducir el hacinamiento en las cárceles, mejorar sus condiciones materiales y garantizar los derechos de las personas allí alojadas.

En mayo de este año, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dictó su sentencia en el caso “Verbitsky”, un fallo innovador y creativo donde el Tribunal se hace cargo de su calidad de poder del Estado nacional y, por ende, responsable internacionalmente por las violaciones a los derechos humanos que se cometan en cualquier punto del país. En ese carácter, la Corte ordenó a la Provincia de Buenos Aires adecuar su legislación y sus prácticas a los estándares mínimos obligatorios, sean constitucionales o internacionales.

Como consecuencia de esta resolución, la APDH La Plata participó en la comisión constituida en el Senado provincial para acordar proyectos de ley que modifiquen las normas vigentes en materia de prisión preventiva, excarcelación, ejecución penal, así como la creación de mecanismos de fijación de capacidad carcelaria, para restituir en la provincia la vigencia de los principios de inocencia y libertad y terminar con el hacinamiento.

Por otra parte, nuestra entidad es parte demandante, junto a la Asociación Miguel Bru y al Colectivo de Investigación y Acción Jurídica, en el amparo iniciado contra el Ministerio de Seguridad a partir del cual la justicia prohibió la utilización de los álbumes fotográficos llamados “modus operandi” por las comisarías y ordenó su retiro hasta tanto se reglamente su confección y utilización y se dicte sentencia definitiva. Así, se ha logrado interponer un palo en la rueda del arbitrario y discriminatorio proceder policial.

Todas estas iniciativas han sido adoptadas por la Mesa Directiva en cumplimiento del mandato estatutario de defender la vigencia de los derechos humanos. En este arduo proceso de obtener reformas profundas y estructurales, no basta con la intervención de los especialistas. Hace falta continuar y profundizar la movilización, de modo que las autoridades no encuentren espacio para ignorar que aquella vigencia es su obligación y responsabilidad.
 

Mesa Directiva

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