|
|
|
Espacio Abierto
Edición
digital
Contratapa
La
orientación sexual
también es un derecho
El 5 de octubre se realizó en La Plata una jornada por los derechos de las personas GLTTB (gays, lesbianas, travestis, transexuales y bisexuales). La situación de esta comunidad en la provincia de Buenos Aires es preocupante: no existe a nivel político ningún derecho consagrado para este grupo y persisten, todavía, figuras discriminatorias en el Código de Faltas. De allí la importancia de abrir el debate para articular políticas públicas que contemplen la diversidad y eliminen los mecanismos represivos.
Silvia Delfino, investigadora y periodista, miembro del área Queer del Centro Cultural Ricardo Rojas, analizó la conflictiva relación entre el Estado y este grupo social que ve violentados y avasallados sus derechos:
-
“El autoritarismo no es una categoría perteneciente al Estado. Es la relación entre el Estado y la sociedad civil que actúa como escalada represiva respecto de los grupos sociales y, también, de la legitimación de esa represión generalmente bajo la forma de reclamo de orden”.
-
“Debemos revisar el concepto de Derechos Humanos en su articulación con la exclusión y desigualdad de clase en la historia argentina, y la exclusión o diferencia de edad, género, orientación sexual, etnia, que permiten vivir experiencias de articulación específica entre la desigualdad y la diferencia”.
-
“La orientación sexual, la etnia, la edad o el género, no constituyen meras diferencias. Son formas concretas de vivir el vínculo con la exclusión, con la represión”
-
“No sólo hace falta revisar el concepto de derechos humanos, sino también las formas de organizaciones nucleadas alrededor de ese concepto. Existe una autorestricción de lo que se imponen los organismos de Derechos Humanos cuando desconocen las condiciones de represión y de exclusión en el presente (respecto de algunos grupos sociales)”.
-
“Nuestra lucha consiste en la inclusión de nuestro reclamo en la agenda tanto partidaria como legislativa respecto del ejercicio de la democracia y en un cambio en las condiciones de legitimación que permitan los reclamos de orden y, simultáneamente, la naturalización del pacto democrático respecto de algunos grupos o sectores”.
-
“Quiero resaltar el trabajo de los últimos tres años de los distintos grupos y movimientos que tienen por objeto la lucha respecto del género y la orientación sexual. Nos han enseñado que los reclamos de orden suelen ir acompañados por enclaves de segregación de espacio público y con una represión respecto de los grupos no ya por su orientación sexual, etnia, o género; sino por su capacidad organizativa”.
|