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Espacio Abierto
Edición
digital
Contratapa
Sara,
como si estuviera
sola en el mundo
Por Lilian
Luján (*)
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Presentado
en "Teatro
por la Identidad" en 2002
(Interior de una casa, sala o comedor al mediodía. Sara,
la mujer de Pedro, lleva de la mano a la hijita de ambos al
jardín de infantes. Regresa, abre cajas y desesperadamente
saca libros y carpetas. Entra una amiga con más libros en
sus brazos y los vuelca angustiada en el piso. No se hablan.)
(Sara rompe hojas febrilmente, algunas las va tirando por
el inodoro y a las otras las apila para quemarlas).
(Su amiga junta en bolsas de plástico todo lo que puede y
permanece callada).
SARA: —No sabemos dónde ni como está Pedro, allanaron
la casa de los padres y me avisaron que a un hombre
parecido a él lo balearon en el centro, quedó un zapato en
la vereda y se lo llevaron herido. ¿Cómo le dijo a la nena
que el papá no vendrá más? Que la quiere mucho y.. que no
la va a llevar al Jardín, ni mañana ni pasado mañana. Tengo
que prepararme para decírselo... pero, ¿alguna vez se está
preparado?
(Guarda en cajones juguetes y saca ropa de un lugar hacia
otro. Observa por la ventana y controla una cacerola que hierve)
SARA: —El miedo, el miedo no te deja hablar del miedo. Siento
una tensión que se alarga y me invade toda, en mi cuerpo,
en mi mente y... se hacen cosas para que lo de todos los días
no se rompa ni se detenga, ni... se interrumpa.
(Camina y habla como si estuviera sola. De pronto se detiene
delante de un espejo)
SARA: —No se mira a los ojos a la gente, no se detienen las
manos en los que amamos, todo es transcurrir, el día tiene
que pasar pronto. (Se aleja del espejo y se para frente
al público). Por la noche duermo poco, y sueño mucho,
a veces no puedo recordar los sueños, pero uno es recurrente.
(Se acerca a una pared). De un hueco de la pared sale
mierda, no deja de salir mierda y yo frente a ella la limpio
con papeles o trapos, automáticamente, y así continúo, interminablemente.
(Se angustia y solloza, se seca la cara con la mano y
enfrenta al público). En otro, sueño que la mitad de mi
cara está cubierta de un polvillo blanco y hay otras personas
con el mismo aspecto. Caminamos sin mirarnos y sin tocarnos,
somos una multitud.
(Se arrodilla frente a las hojas arrancadas, mira a la amiga
y salen llevando las bolsas).
Sara actúa textualmente los sueños que menciona como si
estuviera sola en el mundo.
(*) Autora. Integrante de Familiares de Detenidos-Desaparecidos
por Razones Políticas.
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